lunes, 27 de agosto de 2018

Philip K. Allan: «Prefiero la batalla de Rande a "Piratas del Caribe"» (2018)


«Prefiero la batalla de Rande a "Piratas del Caribe"»

Entrevista a Philip K. Allan

El autor inglés Philip K. Allan sopesa novelar el combate naval de Vigo en 1702 y cree que en la ría hay tesoros hundidos

Autor: E. V. PITA

Publicado en La Voz de Galicia el 26 de julio del 2018 (edición de Vigo, página local 12)

Enlace a la noticia original:
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/vigo/vigo/2018/07/26/datos-personales-formacion-mejor-rande-piratas-caribe/0003_201807V26C8991.htm

 Rande fue la última gran batalla de la era de los bucaneros. Así lo cree el británico Philip K. Allan, quien dejó su empleo de gerente sénior en la industria del automóvil para escribir novelas de historia naval ambientadas en el siglo XVIII. Es de Watford (Reino Unido) y vive en Hertfordshire. Se aficionó a lo naval al cursar Historia en la Universidad de Londres. Miembro de la Sociedad de Investigación Náutica. En enero publicó The Captain’s Nephew (El sobrino del capitán) y entró en la lista de los 100 libros más vendidos de Amazon para Sea Adventures. La secuela, A Sloop of War (Un balandro de guerra), salió en marzo y en junio fue libro del mes en el blog Discovered Diamond.  A diferencia de las obras de Patrick O’Brian, incluye mujeres y su personaje Alexander Clay es un humilde oficial. El pasado lunes, Allan escribió en su blog un artículo titulado «El aroma del tesoro, Rooke y la batalla de la Bahía de Vigo», donde defiende que la mayor parte de la plata y oro de los galeones de Rande no fue evacuada a tierra ni capturada. Yace en el fondo de la ría.

«La Batalla de Vigo parece ser más como un retroceso a la era de los bucaneros que una acción de la flota del siglo XVIII. Drake, Raleigh y Hawkins, todos se habrían sentido como en casa tomando parte en ello. Cuando llegó la flota de Rooke y vio las elaboradas defensas de los franceses, apenas dudaron un instante. Justo como aquellos antiguos seadogs (perros del mar), con el aroma del tesoro español en sus fosas nasales, atacaron», dice.

 -¿Por qué está interesado en la batalla de Vigo de 1702?

 -Estudié la Armada del siglo XVIII en la Universidad y es el tema de mis libros. Antes de la época de Nelson, la mayoría de las batallas navales de ese siglo se libraban en el mar entre líneas de buques de guerra que intercambiaban fuego de cañón a distancia. A menudo eran muy indecisos. La batalla de la Bahía de Vigo fue muy diferente.

-En su blog dice que el corsario Francis Drake se sentiría como en casa si participase en esta batalla, parecida a una aventura pirata. ¿Por qué Vigo es diferente? 

-Fue un ataque a un puerto fortificado. Los defensores franceses y españoles, que fueron superados en gran número por la flota angloholandesa en el exterior, habían bloqueado la entrada con una barrera de palos y mástiles anclados, preparó un barco de tabaco para prenderle fuego, dispuso navíos amarrados y situó cañones para defender los extremos del paso. Así es como los puertos en el Caribe solían defenderse del ataque cien años antes, por lo que la batalla parece ser la que Drake hubiera reconocido de haber estado allí. El ataque en sí fue espectacular, con un barco británico, el Torbay, navegando lo más rápido posible en el estrecho, que podría haber terminado en el hundimiento del buque. Lo que sucedió realmente fue que el bloqueo se rompió y que la flota angloholandesa pudo penetrar en las defensas.

-En su blog dice que se hundió la mayoría del tesoro de la flota valorado en trece millones de piezas de a ocho. En España, la versión oficial dice que el tesoro real se envió a Madrid en carretas.

 -La flota española anual de América fue vital para la capacidad de España para luchar en una guerra. Por eso, el ataque fue tan importante para ambas partes. Las cuentas varían en cuanto a la cantidad de tesoro que se perdió. Algunos ciertamente ya habían sido descargados antes de la batalla. Otros fueron capturados, pero gran parte de los relatos que he leído sugieren que muchos, tal vez la mayoría, se fueron al fondo de la bahía de Vigo cuando el comandante francés, Chateaurenault, ordenó que los buques del tesoro restantes fueran incendiados para evitar que los capturasen como botín.

- Los ingleses perdieron su principal captura, el galeón español Santo Cristo de Maracaibo, repleto de tesoros. ¿Qué pasó ese día?

 -Sí, era otoño y la flota que regresaba a Inglaterra fue golpeada por una cadena de tormentas. Se perdieron dos barcos, el Santo Cristo y otro buque francés.-¿Escribiría usted una novela sobre la batalla de Rande? -Mis libros se sitúan más adelante en el siglo XVIII: durante la Revolución Francesa y las Guerras Napoleónicas. Planeo escribir algunas novelas anteriores en el tiempo, así que tal vez sí.

-¿La victoria angloholandesa era segura o es que el comandante francés cometió errores?

 -La flota atacante era casi dos veces mayor que la francoespañola, por lo que siempre iba a ser una batalla desde un solo lado. El comandante francés hizo todo lo posible para defender sus naves, pero una vez que el enemigo había entrado en la bahía, ya no podían hacer más. El verdadero error fue cometido por el cónsul de Francia en Lagos, en Portugal, quien, por una indiscreción, dejó escapar que la flota del tesoro estaba en Vigo. La flota angloholandesa volvía a casa, habiendo fracasado en su intento de capturar Cádiz. Solo esta noticia hizo posible la batalla.

-¿Qué mensaje le daría a los lectores sobre esta épica batalla? 

-¿Por qué ir a ver la última película de Piratas del Caribe cuando ocurrió algo mucho más notable en las aguas de la ría de Vigo?

" Agalbit crea una escuela de desarrolladores de «blockchain»" (2018)

 Agalbit crea una escuela de desarrolladores de «blockchain»


Publicado en La Voz de Galicia el 16 de julio del 2018 (edición de Vigo, página local 1, paquete secundario)


Link a la noticia original (segundo paquete de la noticia):
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/vigo/vigo/2018/07/15/moneda-virtual-lanzo-joven-vigues-vale-400-millones-8-meses/0003_201807V15C1996.htm


Autor: E. V. PITA

Publicado en La Voz de Galicia (página 1 de la edición de Vigo) el 16 de julio del 2018

En el último año han aflorado varias asociaciones en Vigo para conocer la revolucionaria tecnología blockchain (cadena de bloques que autentifica contratos sin intermediarios), la misma que originó el bitcoin. Así, la Asociación Galega de Blockchain e IoT (Agalbit) celebró ayer en Vigo un encuentro (meetup) para analizar la ciberseguridad en el Internet de las Cosas (IoT).

Su cofundador, Antonino Comesaña, fue director comercial de Volkswagen en Vigo y ahora está apasionado con el blockchain: «Las empresas tienen muchas ideas para hacer, como evitar falsificaciones del vino, pero necesitan contratar desarrolladores para lanzar proyectos y no los encuentran en España, la gente buena se ha fugado por salarios de 200.000 euros al año, hay una caza de talentos a nivel mundial. En Galicia se necesita formación en el sector».

Por este motivo, en septiembre Agalbit abrirá una escuela de desarrolladores de blockchain que aprendan a programar en este lenguaje. En Vigo destacan los proyectos de Alejandro Regojo con su criptomoneda y el de Xesol Innovation, una empresa de O Porriño que desarrolla tecnología para sensores de coches autónomos que les permite moverse por ciudades inteligentes. El jefe de su sección de blockchain, Salvador Canas, cofundó Agalbit.

"La moneda virtual que lanzó un joven vigués ya vale 400 millones en 8 meses" (2018)

La moneda virtual que lanzó un joven vigués ya vale 400 millones en 8 meses


El estudiante Alejandro Regojo lidera desde Vigo a un equipo de 40 personas de 30 países que gestionan el valor de la divisa Bitcoin Gold

Autor: E. V. PITA

Publicado en La Voz de Galicia el 16 de julio del 2018 (edición de Vigo, página local 1)

Link a la noticia original:
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/vigo/vigo/2018/07/15/moneda-virtual-lanzo-joven-vigues-vale-400-millones-8-meses/0003_201807V15C1996.htm


 La vida de Alejandro Regojo, un estudiante vigués de 24 años, ha dado un giro total en el último año. De ser estudiante pasó a tener despacho en un dúplex de la Porta do Sol en Vigo como gerente de proyectos de Bitcoin Gold (BTG), una de las 29 criptomonedas más importantes del mundo y cuya creación él mismo lideró hace ocho meses. Cada unidad de su dinero virtual vale 22,2 euros y la divisa alcanza un valor en el mercado de 393 millones. En diciembre rozó los 4.786 millones, beneficiada por los vientos de cola de la burbuja de las criptomonedas, y se aupó al quinto puesto mundial. Regojo usa un teléfono especial que guarda en una caja por temor a los repetidos ataques de háckers que intentan suplantar su identidad. Todo empezó cuando Regojo colgó la carrera de Económicas para estudiar desarrollo informático.

 En otoño del 2017, él y cinco colegas de Estados Unidos, Bulgaria, China y Latinoamérica que conoció en foros de Internet se aliaron para crear y lanzar una nueva moneda virtual llamada Bitcoin Gold. Cambiaron el código del bitcoin para que sea más descentralizado.Regojo dirige ahora por Internet a un equipo de 40 personas de 30 países que desarrollarán en septiembre proyectos para que miles de comercios electrónicos solo admitan pagos con Bitcoin Gold, crear pasarelas de pago, ayudar a las multinacionales a abonar salarios a su plantilla internacional si hay falta de liquidez y ampliar su red a los puntos de encuentro de webs para implementar tecnologías. A final de año, planean desplegar pagos internacionales sin intermediarios. «Queremos escalar a lo más alto. Nuestra moneda la usan en África para pagar; un chino no quiere euros, quiere bitcoins; los venezolanos también», dice.

 Suman una comunidad de 600.000 seguidores y «prevemos llegar al millón». Estos fans difunden la moneda o idean nuevos usos. «Este curso dejé de estudiar porque trabajo 16 horas de lunes a domingo o viajo a eventos en Corea o Dubai. Tengo responsabilidades. En diciembre estuvimos en el Top 5 y el teléfono se me derritió de tanta llamada, me entrevistaron por Skype en Forbes, The Economist o Time. En estos últimos meses solucionamos muchos inconvenientes, queremos llegar al Top 10, las monedas van a subir más», dice. Son la primera organización autónoma descentralizada (DAO) que nació en España. Economía «token»: el bitcoin es dinero electrónico sin intermediarios


El bitcoin es una divisa electrónica basada en la tecnología «blockchain» (contratos inteligentes sin intermediarios ni banca) que sirve para intercambiar bienes y servicios. Este dinero virtual es tan válido como el euro o el dólar. Cada usuario tiene un código secreto que prueba su propiedad y le sirve para activar la moneda y hacer pagos o revenderla. La cotización del bitcoin se disparó a 12.800 euros por unidad en diciembre del 2017, pero ahora se paga a 5.326. Su capitalización en el mercado es de 91.440 millones de euros. Estas criptomonedas han dado lugar a la economía «token» (ficha) o criptoeconomía, en la que las empresas y ciudadanos negocian con moneda virtual y contratos inteligentes. Un ejército de mineros de datos se encargan de verificar las operaciones. Hay ya 1.908 divisas como Etherum, Ripple, Bitcoin Cash, Eos, Litecoin o la viguesa Bitcoin Gold. «En los 30 puestos, tu cotización sube y baja. El conjunto llegaron a valer un trillón de dólares», dice Regojo.

"Dejó Economía para lanzar su moneda" (2018)

Dejó Economía para lanzar su moneda

Alejandro Regojo prefirió hacerse informático y su BTG ya cotiza a 400 millones

Autor: E. V. PITA

Publicado en La Voz de Galicia (edición Vigo) el 17 de julio del 2018

Link a la noticia original:
https://www.lavozdegalicia.es/amp/noticia/vigo/2018/07/17/dejo-economia-lanzar-moneda/0003_201807V17C8991.htm


 El vigués Alejandro Regojo, de 24 años, y cinco socios de todo el mundo que conoció en foros de Internet se aliaron para lanzar en octubre del 2017 una versión más descentralizada de la moneda virtual bitcoin. Bautizaron a la nueva divisa electrónica como Bitcoin Gold (BTG). Ocho meses después, vale 509 millones de dólares (434 millones de euros) y cotiza a 25,3 euros.Regojo, desde su despacho en un dúplex de la Porta do Sol, medita sobre estos ocho meses de infarto. Es el único representante en España y dirige a 40 personas en 30 países. Viaja a Corea del Sur o Dubai para asistir a eventos como product manager (equivale a director general o CEO). A los dos meses de salir al mercado, hubo una burbuja y la cotización de BTG se disparó a los 5.600 millones de dólares. El 2018 ha sido el año de la corrección a la baja pero Regojo confía en que la moneda se revalorice. «Estamos como el sector del automóvil en el año 1920 o 1930, aunque los precios de las criptomonedas bajen ahora, está claro que van a subir», predice. BTG ocupa el puesto 31 en un ránking de 1.641 criptomonedas.

El bitcoin estuvo a punto de llegar a 20.000 dólares, ahora vale 6.000 pero son seis veces más que hace un año», dice este estudiante que colgó Economía para estudiar desarrollo informático. Asegura que no está obsesionado con la cotización de su propia moneda porque «no soy un trader [corredor de Bolsa]».

Sobre si este lanzamiento lo ha hecho rico, el joven vigués prefiere callar y se limita a decir: «La gente ha ganado mucho dinero cuando ha visto las ideas de lejos. No hablo personalmente, pero si eres el líder de una idea, lógicamente vas a apostar todo». Regojo cuenta que la criptomoneda es un método de pago pero también de servicios. «A día de hoy, puedes pagar desde una pasarela, nosotros estamos en la mayoría de ellos para comprar productos de segunda mano en Bazaar, webs de venta internacional más que un negocio locale, incluso en Amazon puedes pagar con BTG, con un proceso intermedio», dice. Tienen una solución de pagos para conectar a compradores y vendedores internacionales.

 «La critptomoneda te soluciona un problema muy grande porque si compras por Internet y pagas en euros tienes difícil que te los acepten en China y aún más en la India», dice. Relata el caso de una empresa que paga a unos trabajadores que están en África y «si no le pagan en Bitcoin Gold, porque el pago es internacional y en diez minutos está en cualquier parte del mundo, lo tiene muy complicado porque se llevan un 40 o 50 % de tasas bancarias por el camino. Hoy en día, para pagar una nómina en África es bastante complicado y la criptomoneda nace de por sí como una forma de pago internacional e Internet necesita una moneda versátil que en cuatro minutos esté en el sitio».

Minería
Pero ¿qué ganan los gestores de BTG como Regojo si no hay comisiones? ¿Quién paga los servidores y la electricidad para mantener en curso su criptomoneda? «No somos un banco central, que emite las monedas que quiere cuando quiere, no tiene nada que ver», aclara. Quienes mantienen el servicio son los mineros de bitcoin, trabajadores que fabrican criptomonedas como un fondo monetario pero sin que haya ninguna decisión central, es un software quien decide crear determinados bitcóins, una docena de monedas que se inyectan gradualmente en el mercado, para pagar la electricidad de todos los aparatos de minería y sin generar apenas inflación. Los mineros codifican las transacciones a cambio de unas monedas que se van creando.

«Lo que mantiene BTG son 300 nodos (vía de entrada al software) en todo el mundo y 30.000 o 40.000 personas minando con sus ordenadores que intercambian su electricidad y sus conocimientos de hardware para aportarlos a esa red de bitcoin a cambio de electricidad o monedas», afirma. Regojo explica que el minero de datos es «gente de hardware que alquila una nave y compra 200 o 300 ordenadores y mina allí, Casi todo lo del bitcóin está en China». Canadá, Rusia y Venezuela minan para Bitcoin Gold. «Tenemos en plantilla a un canadiense de soporte para los mineros de ese país, que al ser frío es mejor, y hay una gran comunidad», dice.Crítica a los políticos de EspañaRegojo reflexiona sobre el estallido de la burbuja del bitcoin, cuya cotización se disparó a 15.000 dólares la unidad en diciembre y bajó a 6.643.

«Muchos esperaban que llegase a los 20.000, o que bajase a 10.000 pero no a 6.000 pero los que trabajamos en esto en un puesto importante no lo hacemos por dinero, nos gusta la tecnología, y tenemos claro y creemos que volverá a subir a las cifras donde estuvo», dice. Admite que la tecnología está «muy verde» pero deja fuera a servicios como Visa, que es «inútil» para ciertas cosas mientras que Bitcoin Gold es útil y su desarrollo es «infinito». «Ahora esto vale seis veces más que hace un año. Está claro su valor a largo plazo. Ya no es para especular, las empresas lo usan porque es útil y envían remesas», afirma.

 «Desgraciadamente, en España no existe este sector porque, como es habitual, los políticos van poniendo la zancadilla a lo que no entienden, tienen miedo y molestan a lo nuevo», lamenta.

lunes, 9 de julio de 2018

"¿Era Colón de la comarca de Santiago?" (2018)

¿Era Colón de la comarca de Santiago? (2018)

El arquitecto Marcos Castro publica un libro que sitúa en el Val do Dubra el origen del descubridor de América

Autor: E. V. PITA
Publicado por La Voz de Galicia, edición de Sociedad, el 6 de mayo del 2018

Link en:
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2018/05/06/era-colon-comarca-santiago/0003_201805G6P28991.htm

¿Dónde nació Cristóbal Colón? ¿Génova, Portugal, Cataluña o Galicia? Una nueva teoría refuerza el origen gallego del descubridor de América en 1492. Algunos autores situaron su casa natal en la ría de Pontevedra o lo identificaron con el noble Pedro Madruga. Ahora, el arquitecto Marcos Castro Vilas coloca las raíces de Colón a 22 kilómetros de Santiago de Compostela, en el Val do Dubra. Halló pistas en un mapa cartográfico elaborado por Bartolomeo, un hermano del almirante, y en el léxico galaico que usó este marino que dio en Baiona la primicia del Nuevo Mundo. Vilas, autor del libro Cristóbal Colón y el periplo de Hannón, publicado por Ir Indo, dice que el hijo de Colón, Hernando, da una pista sobre la cuna de su padre porque el almirante decía que él era de Terra Rubra, «cuya patria es Janua». El topónimo Dubra es recogido en crónicas medievales como Tierra de Dubriam. Según esta teoría, el marino usó palabras propias de ese valle como boi (camino) con la misma acepción. Y un hermano de Colón se llamaba Diego, nombre derivado de Santiago «típicamente gallego y que no existe en otros sitios».
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 Vilas argumenta que un mapa cartográfico fue firmado por Bartolomeo Columbus de Terra Rubra. El hijo y biógrafo de Colón, Hernando, lo aclara: «Y porque advertirá alguno que dice Columbus de Terra Rubra; digo que igualmente lo vi yo en algunas firmas del Almirante, antes de que adquiriese estado, donde se firmaba Columbus de Terra Rubra». El arquitecto Vilas, natural de la comarca compostelana y vecino de Vigo, sostiene que «cuando Hernando Colón señala y hace hincapié de forma tan intencionada en esa inscripción es porque en ella se recoge el origen verdadero del Almirante». Hernando recalcó que esa Terra Rubra estaba escrita de «manera corrupta y sin ortografía». Vilas añade que Cristóbal Colón usó palabras gallegas, que no portuguesas, y que también recogen otras tesis. Por ejemplo, arreo (continuo), cativo (enfermo), deprender, (aprender) o axexar (escudriñar). «Hay miles de palabras gallegas en los escritos de Colón, que unos entienden que son lusismos y otros confunden con catalanismos. Jamás usó el italiano ni hay rastros en sus escritos. Los argumentos lo vinculan a Galicia», afirma.

Sobre el enigma de Terra Rubra, el autor refuta las anteriores tesis del Colón de Terra Rossa de Cerdeña, el Colom de Tarroja de Segarra o el Colombo Fontanarrubea de Génova porque «no explican nada al respecto». Añade que «si alguien escribe Rubra en Google, no existe ningún lugar del mundo llamado así. La Terra Rubra de Cerdeña es un cabo inhóspito, pedregoso e inhabitado», insiste. Deduce que «la única Terra Rubra existente en Galicia, escrita de manera corrupta, sería la Terra Dubra».

 El autor sospecha que la clave para resolver el enigma colombino es el propio nombre de Cristóbal Colón. Cree que es inventado, un seudónimo comercial y artístico que adoptó su clan. «Colón descifró el periplo de Hannón [crónica antigua de la expedición cartaginesa al Atlántico], el primer relato que describe el descubrimiento de las costas americanas. Detrás del supuesto origen 'janovés' defendido por Colón se esconde una simbología oculta, esotérica y masónica que tiene su origen en el periplo de Hannon a América, continuaría en el dios romano Jano y terminaría en la figura cristiana simbólica de Juan Bautista [patrono de Génova] y su paloma [columba, en latín]. Eligió el nombre de Cristóbal porque ayudó a pasar las aguas a Cristo [lo global]. De todo ello surgió el nombre artístico de Cristóbal Colombus», dice.

"Expertos en blockchain ayudan a evitar el robo de datos en las redes sociales" (2018)

"Expertos en blockchain ayudan a evitar el robo de datos en las redes sociales" (2018)


Título original: "Un informático vigués ayuda a evitar el robo de datos en las redes sociales"

La primera asociación de blockchain de Galicia aprende a usar la nueva tecnología con la que funciona el bitcoin

Autor: E. V. PITA
Publicado en La Voz de Galicia, edición de Vigo, el 14 de abril del 2018.

Link original a la noticia:
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/vigo/vigo/2018/04/07/informatico-vigues-ayuda-evitar-robo-datos-redes-sociales/0003_201804V7C2992.htm

El vigués Xoán González y otros dos ingenieros informáticos, Rodrigo Martínez y Daniel Cores, son mentes inquietas que estudian alternativas para navegar con mayor privacidad y evitar el supuesto robo o minería de datos personales por parte de gigantes como Facebook o Google. La solución parece venir de la tecnología de cadenas de bloques (blockchain), la misma que permite funcionar a las criptomonedas como el bitcoin o firmar contratos inteligentes.Para estudiar esta nueva tecnología han fundado en Santiago la primera comunidad gallega, Blockchain.gal, que suma 150 asociados. Participan a través de las redes sociales y las charlas. Concurren profesionales del ámbito técnico, legal y la inversión.

«É unha comunidade que ten como obxectivo divulgar as tecnoloxías relacionadas con blockchain e o seu impacto na sociedade. A través de charlas, actividades de networking, hackathons ou congresos búscase poñer en contacto ás persoas interesadas e crear un ecosistema en Galicia», dice González.Creen que el blockchain va a ser una tecnología fundamental en los próximos anos. «Non había en Galicia prácticamente ninguén traballando no tema nin grupos que se adicasen á súa difusión. Así que decidimos xuntar forzas diferentes persoas que, individualmente, estabamos xa traballando neste ámbito, para crear unha comunidade relevante en Galicia e gañar en visibilidade», añade.

Los temas en los que más se están centrando sus actividades son en garantizar la privacidad y la seguridad de datos y aplicaciones utilizando blockchain, casos de uso reales en la industria como la trazabilidad, aspectos legales de la cadena de bloques y las transacciones monetarias con criptomonedas. Los ataques a la privacidad en Facebook les han generado multitud de consultas: «É un tema recurrente polo que nos preguntan desde diferentes ámbitos e queremos incluílo nalgunha das próximas charlas sobre privacidade», explica el ingeniero informático vigués, siempre de acuerdo con sus dos colegas.

«O gran público coñeceu o blockchain a través da gran revalorización que tivo Bitcoin nos últimos meses, ainda que a nós o que máis nos interesa é o impacto na sociedade e na industria que pode ter unha tecnoloxía que permite establecer relacións de confianza entre descoñecidos sen necesidade dun elemento central, como por exemplo bancos centrais ou notarios», recalca.

Ven utilidad del blockchain para las empresas gallegas, por ejemplo, en la trazabilidad de productos del sector primario que ya están probando algunas empresas pesqueras, la simplificación de la cadena logística automatizando los diferentes procesos cuando se envía una mercancía a nivel internacional. Sostienen que también hay alguna empresa de logística con pilotos en marcha. Otro uso práctico es la criptomoneda a nivel financiero. «Hai diferentes empresas como PSA ou Kaleidos que xa lanzaron pilotos con esta tecnoloxía. Abanca tamén anunciou públicamente que ía poñer en marcha diferentes iniciativas relacionadas con blockchain», afirma. El usuario controla su privacidad o la monetiza en webs de cadena de bloques

Xoán González cree que la cadena de bloques mejorará la privacidad. «Unha das aplicacións claras de blockchain é o control dos seus datos privados e públicos por parte dos particulares. Agora están en mans de Facebook, Google ou Linkedin e non parece moi intelixente ceder eses datos propios sen máis», dice.

Por eso, han surgido plataformas de blockchain como Dock.io y Wibson.org en las que el usuario controla sus datos y decide si los comparte de una forma simple, los monetiza o los mantiene actualizados. Esta novedosa tecnología consiste en una base de datos formada por cadenas de bloques diseñadas para evitar su modificación una vez que un dato ha sido publicado usando un sellado de tiempo confiable y enlazando a un bloque anterior. Elimina al intermediario, agiliza los micropagos y verifica en Internet la autenticidad de un contrato o valor real de una criptmoneda.

Estos jóvenes expertos hacen un llamamiento a que la gente que quiera colaborar contacte con ellos en las redes sociales o asista a sus charlas mensuales en el coworking DoutroXeito de Santiago de Compostela. En Vigo prevén hacer alguna reunión más adelante. Dichos ingenieros temen que haya fraudes con las ICO (emisión de nuevas criptomonedas). «Si, hai moitas ICOs que realmente non teñen un proxecto sólido ou directamente son unha fraude pero tamén son prácticas», dice González.

sábado, 23 de junio de 2018

"El «imperio del selfi»" (2018)

El «imperio del selfi»


El psicólogo social Antonio Rial actualiza un estudio pionero impulsado por la Xunta y la Universidad de Santiago y pone de relieve la importancia que tiene actualmente educar a los menores en el uso responsable de Internet

Por E. V. Pita

Publicado el 23 de febrero de 2018 en un suplemento de Tecnología de La Voz de Galicia

Acceder al link original de la noticia:
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/tecnologia/2018/02/23/imperio-selfi/00031519401269554305293.htm

 Los menores de Galicia se han enganchado a las redes sociales. Son nativos de Internet, millenials que solo han vivido en un mundo globalizado e hiperconectado. Es una generación que se está educando a sí sola, ya que no hay experiencias previas sobre una nueva tecnología que cada década cambia el mundo de forma exponencial. El 80 % de los niños de 12 años tiene un móvil con datos y eso lo hace más vulnerable a ataques de ciberacoso, sexting o grooming y ahora la adicción a las apuestas en línea. Debido a este uso masivo, los expertos creen que la generación de Facebook, niños y adolescentes de entre 12 y 17 años, corren graves riesgos en la Red. Ellos buscan notoriedad y reconocimiento social, ganar votos, likes y mejorar su imagen sin entender que al otro lado de la pantalla hay abusadores que los están acechando para insultarlos o vejarlos. Y la mitad de los acosados, acosan. Es fácil.

El Ministerio de Sanidad y el Plan Nacional contra la Droga han replanteado sus estrategias e incluido la adicción a Internet. Aprovecharon datos de las encuestas pioneras realizadas en Galicia en el 2014. Aquel año, la Xunta, el Valedor do Pobo y la Universidad de Santiago (USC) elaboraron un estudio sobre los hábitos tecnológicos con una muestra de 44.000 estudiantes gallegos. El 31% de los encuestados reconocía haber contactado con desconocidos a través de Internet y el 8,9% se sintieron amenazados o humillados.El psicólogo social de la USC Antonio Rial siguió actualizando los datos entre el 2015 y el 2017, con barridos a poblaciones de 3.000 menores. Descubrió que «la situación va a peor porque ahora el 52% de los menores contacta con desconocidos». Lo hacen a través de Instagram, Facebook, Snapchat o Twitter, donde construyen su identidad. Solo el 2% de los menores no tiene cuenta en ninguna red social. La mitad usa cuatro.

El investigador define la actual época como «el imperio del selfi» y explica que los adolescentes necesitan ser aceptados, ser alguien, y subir fotos a la Red es su mejor baza. Un reciente estudio revela el alcance del sexting (enviar fotos eróticas): en el 2014 solo el 4% de los menores gallegos reconocía haber enviado una imagen caliente, ahora lo hace el 9%. Los encuestadores añadieron esta vez una pregunta trampa: ¿Te han enviado alguna vez una foto de contenido sexual? La respuesta subió al 25%. «Esto nos acerca al porcentaje real, porque nadie va a reconocer que envía fotos pero sí que se las envían los demás. Son niños de 12 o 13 años haciendo prácticas de riesgo. Es un delito en el artículo 197 del código penal si las reenvían a una tercera persona», afirma Antonio Rial.

El sexting se acrecienta con la edad. Con 17 y 18 años son diez veces más proclives a caer. «Niños de 10 y 11 años están preocupados por su imagen. Los de doce años duermen con el móvil en la mesilla de noche. No es un problema de los adolescentes, es de la sociedad que ha cosificado sexualmente a los niños. Luego pasa lo que pasa y vemos tasas espectaculares de depresión juvenil. La red multiplica los riesgos y hay que darles una armadura para soportar la presión de grupo», señala este experto. La receta para hacer frente a esto es la educación en la familia y la escuela.

Campañas educativas

El uso seguro de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) ha preocupado a la Administración gallega. Se hicieron programas educativos como Navega con Rumbo, Rapaciñ@s o Educonvives.gal en los que se buscó guiar a los menores y a sus padres en la navegación segura.

«Algunas campañas escolares para mejorar las competencias digitales de los chavales se equivocaron de diana: ellos saben manejarse en Internet, pero lo que hay que mejorar son las competencias humanas. Si no enseñas respeto empatía o resistencia a la frustración o evitas la hiperestimulación permanente, los menores tenderán a aburrirse o a comportarse compulsivamente en las redes. Debe haber un contrapeso en casa, si los menores se creen las ficciones sobre sexo que ven en 900 millones de webs porno, luego se ve cómo se multiplican los casos de violencia de género o conflicto en los hogares, con palizas a madres que les quitan Internet», dice Rial.

El psicólogo propone que los padres fijen horas a sus hijos para acostarse o supervisen el uso del móvil porque, de lo contrario, «el chaval acaba enganchado, se hace dependiente de la tecnología, tienen trastornos del sueño viven permanentemente conectados. La familia ahora mismo está missing (escaqueada)». El papel educador también corresponde a los profesores: «No son conscientes de lo que pasa. Vamos a peor, algo falla».

"La Universidad recluta «háckers» para cursos y másters" (2018)

La Universidad de Vigo recluta «háckers» para cursos y másters

El campus ficha a «influencers» para debatir cómo blindar las fábricas robotizadas

Por E.V.Pita

Publicado en la edición de Vigo de La Voz de Galicia el 18 de mayo del 2018

Link a la noticia original:
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/vigo/vigo/2018/05/18/universidad-vigo-recluta-hackers-cursos-masters/0003_201805V18C5991.htm

 Tres háckers éticos se subirán hoy a las 16.30 horas al estrado de la Escuela de Ingeniería Industrial de la Universidad de Vigo para impartir un curso sobre ciberseguridad en las fábricas inteligentes. La cuarta revolución industrial avanza a pasos agigantados y el campus tuvo que salir a la calle a reclutar a los expertos más activos en ciberseguridad de Galicia para dar la formación. En el aula habrá estudiantes de grado y de máster en titulaciones relacionadas con las factorías del futuro, así como empresarios y técnicos.Los tres conferenciantes son los coorganizadores del evento Hack & Beers, Belén Pérez y Antonio Fernandes, y el desarrollador de Gradiant, Juan González.

Su misión es explicar a los alumnos cómo blindar la nueva industria 4.0. hiperconectada contra un ataque informático. Por ejemplo, explicarán los riesgos de que un intruso o un troll intente tomar el control de una fábrica robotizada, un coche autónomo, un dron o una nevera conectada a Internet de las Cosas. En su mayoría ingenieros o telecos, se curtieron en cientos de noches en vela, café y pizza defendiendo a sus empresas de ataques maliciosos. Solo en la provincia de Pontevedra hubo 1.459 denuncias por delitos cibernéticos en el 2016.

El departamento de másters de Vigo los ha fichado porque son los háckers más activos de Galicia ya que organizan y asisten a cursos y eventos y tienen gran formación. O incluso son peritos informáticos. Como aclara Belén Pérez, «ser un hácker no es malo, eres un delincuente si te pasas al lado oscuro». Pérez y Fernandes organizan cada trimestre una reunión de informáticos en Vigo, las Hack & Beers.Fernandes, que figura en la lista de asesores de la UE en ciberseguridad, ha organizado la Ubucon Europe en Gijón, donde charló sobre seguridad en Internet de las Cosas. De adolescente avisaba a las webs bancarias de sus fallos.

Por su parte, el teleco Juan González trabaja en Gradiant en un proyecto europeo para rastrear signos de activistas radicales no occidentales. El campus también capta a influencers como Ramón Suárez, director del curso superior de Industria 4.0 Conectada, que aborda la transformación digital y nuevos modelos productivos para la fábrica del futuro. Lo organiza la Escuela de Ingeniería Industrial y es el único en Galicia de esta temática.Y el día 24, las universidades de Vigo y A Coruña presentarán el Máster interuniversitario en Ciberseguridad.

El debate lo moderará la ingeniera Susana Rey, una de las háckers que protege R Cable y miembro de la Rede Galega de Ciberseguridade. González participará en esa sesión. Ambos figuran también como profesores en un máster de ciberseguridad de la Academia Galega de Seguridade Pública.

"Abogados piden una máquina que predice el resultado de sentencias" (2018)

Abogados de Vigo piden una máquina que predice el resultado de sentencias


Calcula cuánto tardará un juez en resolver y las probabilidades de ganar un pleito



Autor: E. V. Pita

Publicado el 2 de junio del 2018 en La Voz de Galicia (edición de Vigo)

Link original del artículo:
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/vigo/vigo/2018/06/02/abogados-vigo-piden-maquina-predice-resultado-sentencias/0003_201806V2C3991.htm


 La NBA ya usa Inteligencia Artificial para averiguar si los jugadores de baloncesto deben tirar triples para ganar más partidos. Del mismo modo, los abogados de Vigo quieren disponer de estas herramientas de aprendizaje automático para predecir si la sentencia de su pleito será favorable, si su juez es lento o si es mejor negociar. Por este motivo, la presidenta de Avogados Novos, Victoria Picatoste, prevé llevar a junta una petición para que el Colegio de Abogados de Vigo se suscriba al servicio Jurimetría, un programa de Inteligencia Artificial y Big Data que calcula si un litigio se va a ganar. Dicha aplicación rastrea en apenas unos minutos 10 millones de sentencias en busca de patrones relacionados con un pleito y calcula el resultado más probable de la sentencia, el tiempo que tardará el juez en resolver y la probabilidad de ganar la apelación en la Audiencia. Incluso evalúa los porcentajes de éxito del abogado de la parte contraria.

Jurimetría es desarrollada por Wolters Kluwer en colaboración con Google España como una plataforma web que permite al jurista explorar y analizar de forma simple e intuitiva información nunca antes disponible en un pleito. Dicha herramienta de analítica jurisprudencial predictiva la usan grandes despachos en España. Procesa un banco de datos de diez millones de sentencias de España y ofrece gráficos al letrado para evaluar si es mejor estrategia firmar a un acuerdo extrajudicial que entrar en sala. Incluso revela cuánto tiempo tarda la Audiencia en dictar una sentencia y su grado de congestión.

Algunos letrados de Vigo plantean ahora que el Colegio de Abogados debería compartir esta aplicación de aprendizaje automatizado con sus 2.000 miembros del mismo modo que la institución mantiene una biblioteca con tomos de jurisprudencia o de consultoras jurídicas.La abogada de NoLegalTech, Bárbara Román, especializada en derecho tecnológico, explicaba ayer en un descanso del cuarto Congreso de Primavera de Avogados Novos que «a algunos nos interesaría que el colegio tuviese estas soluciones digitales y que las pudiésemos usar en común. Estaría bien que el colegio se enterase de que existen estas herramientas y las pusiera a disposición de los colegiados. Sería genial predecir el éxito de tu caso».

Dentro de la agrupación hay debate interno sobre estas soluciones de predicción analítica. La presidenta Victoria Picatoste dice que, aunque va a plantear esa petición en la junta de Avogados Novos, «mi opinión personal es que no lo veo necesario. Lo que resulta necesario es que se invierta en Justicia, se dote de más medios personales y humanos para que la Justicia sea rápida y eficaz. Así no serán precisos este tipo de programas. Yo no los he probado pero no creo que automatizar la Justicia sea positivo»El congreso de Avogados Novos se celebró ayer en el salón de actos del Club Financiero. Uno de los ponentes, Alejandro Sánchez del Campo, del bufete Garrigues, explicó que «las editoriales jurídicas están trabajando en estas herramientas, desarrollan programas para analizar casos antiguos y hacer cierta predicción. En España no hay despachos todavía con Inteligencia Artificial, que yo conozca. Parece más práctico que un bufete se adhiera a una solución que venda una de esas editoriales porque no tiene sentido desarrollarla si se puede comprar si funciona en vez de gastar dinero».

Máquinas entrenadas

El mismo conferenciante añadió que en Estados Unidos se vive ahora un bum de la Inteligencia Artificial y el Big Data (análisis de datos) aplicada a las soluciones legales hasta el punto de que clasifica a los abogados en función de sus resultados. «Un programa dice al cliente el porcentaje de casos ganados de un letrado para comparar si es más barato que otros de mayor prestigio pero menor puntuación. En España aún no ha llegado tanta sofisticación». Recalca que una máquina bien entrenada puede cribar miles de sentencias parecidas al caso que interesa o rastrear cláusulas en un contrato de miles de páginas. «Los abogados pasaban horas revisando contratos hasta las tres de la madrugada y, por cansancio, se les pasaba por alto la cláusula importante. Las máquinas no cometen errores y lo hacen en minutos», dice.

Una jurista de la UE que legisla sobre «blockchain» alerta del fraude fiscal con bitcoins. La abogada Cristina Carrascoso, que participa en la Comisión Europea que legisla sobre el blockchain (contratos inteligentes y criptodivisas), alertó ayer en el Congreso de Primavera de Avogados Novos sobre la fuga de capitales mediante el desvío de criptomonedas a cuentas en otros países con menor carga fiscal que España, muchos en la zona del Golfo Pérsico.

En su ponencia, la jurista explicó que el truco consiste en enviar, por ejemplo, un millón de euros en criptomonedas, a un país de Oriente Medio a una dirección de correo. Cuando Hacienda inspecciona las cuentas en España solo ve los balances que le quiere dar el usuario y halla sus cuentas vacías porque «el dinero voló a otro sitio». Añade que «los legisladores no lo entienden, la gente se está fugando con sus criptomonedas a países con un 5 % de imposición».

Cree que en España hay una regulación fiscal farragosa y los políticos no comprenden las brechas de la protección de datos. A mayores, Sánchez del Campo comenta que se tiende a la automatización de los procesos y que una máquina de Inteligencia Artificial podría resolver en segundos los miles de pleitos de cláusulas suelo, donde ya está reconocido el derecho del cliente, que ahora están apilados a la espera de ser resueltos en año y medio.

viernes, 22 de junio de 2018

"Así se forjan los «fuera de serie»" (2018)

Así se forjan los «fuera de serie»

Bill Gates se fugaba de casa de noche para usar el ordenador del colegio, Steve Jobs fue un hippy obsesionado con el diseño, Elon Musk sobrevivía con pizzas en su primera «start-up» y Jezz Bezos fichaba a adictos al trabajo.

Autor: E. V. Pita

Publicado el 26 de febrero del 2018 en el suplemento ExtraVoz RED de La Voz de Galicia

Link original del artículo:
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/extravozred/2018/02/25/forjan-fuera-serie/0003_201802SR25P24991.htm

Los reyes de Internet son leyenda. Pero ¿cuáles fueron las claves del éxito de estos mitos de Silicon Valley y Seattle? El sociólogo Malcom Gladwell, en su libro Fueras de serie (2008), establece las reglas que explican por qué Bill Gates se hizo millonario con Microsoft o Steve Jobs con Apple. Asegura que para ser un virtuoso en un oficio es necesario entrenar 10.000 horas, ya sea genio de la informática, jugador de baloncesto o violinista. Y eso se aplica a Bill Gates, encerrado toda su adolescencia ante un ordenador. El año de nacimiento también fue un factor clave para forjar a la generación de ídolos de la informática. Gates y Steve Jobs nacieron en 1955. Eran los mejor situados para llegar en plena juventud a la revolución informática con 10.000 horas de programación a sus espaldas. Además, vivían en el país que desarrolló los computadores y accedieron a los ordenadores de críos. Gates se escapaba de casa de noche para usar el ordenador de su colegio.

En el caso de Jobs, su biógrafo Walter Isaacson destaca que el fundador de Apple se crio en un barrio de San Francisco cuyos vecinos eran ingenieros. Sus padres biológicos tenían título universitario y los adoptivos sabían de mecánica. Sus amigos eran los frikis del colegio e inventaban bromas. Desde la cuna, Jobs tuvo asignado un fondo para financiar su carrera. Tras su etapa hippy, se obsesionó con el diseño minimalista. En Apple se granjeó la fama de genio y tirano. Echó a patadas a un equipo entero por fracasar con un prototipo. Los ejecutivos que contrató lo apartaron del trono en los años 80 pero resurgió cuando lanzó el iPod e iPhone.

En cuanto a Elon Musk, fundador de Tesla y XSpace, nació en Sudáfrica en 1971 y era una rata de biblioteca con memoria fotográfica que se leyó la Enciclopedia Británica. A los 10 años, su padre le compró un ordenador cuando nadie sabía lo que era y empezó a programar mientras los matones de clase le daban palizas. Emigró a América y, para pagarse la Universidad, alquiló una casa de 10 habitaciones donde montaba fiestas y cobraba entrada. Entendió el bum de Internet en 1996 y fundó su primera start-up, ZIP, en un apartamento cutre en Palo Alto, en Silicon Valley. Él programaba, las jornadas eran maratonianas, sin ducharse y sobreviviendo a base de pizza. Vendió ZIP por 10 millones.

Su vecino de bloque era Peter Thiel, cofundador de PayPal, otro futuro multimillonario. En De cero a Cien (2014), Thiel habla de su generación: «Muchos eran abstraídos, retraídos, sin apego social, pero quienes se hallaban en un término medio fueron los que pudieron sobresalir y ganar mucho más dinero del soñado. Los nerds de PayPal eran fans de la capitalista La Guerra de las Galaxias, no de Start Trek».

Jeff Bezos, el fundador de Amazon, nació en 1964. Niño prodigio, de joven trabajó en Wall Street para Desco, una consultora que usaba superordenadores. En vez de brokers, había matemáticos. En 1992 comprendió la importancia de Internet y se mudó a Seattle, donde tenía su sede Microsoft, para montar la mayor librería on line del mundo. Solo contrataba a empleados adictos del trabajo. En el 2000, ya era rico.Y los fundadores de Facebook o Google estudiaron en universidades de élite como Harvard o Stanford, que abandonaron para triunfar en las redes sociales. Quizás un factor explica el éxito de casi todos estos genios: el fondo de inversiones KPMG apostó su capital en ellos.

"Háckers, fantasmas y leyenda" (2018)

Háckers, fantasmas y leyenda


Antes de la llegada de las fábricas de «trolls» en Rusia, los piratas informáticos vivieron una época gloriosa. En 1995, Tsutomu Shimomura desenmascaró al escurridizo Kevin Mitnick, un hácker juvenil legendario. Otro «fantasma» en el sistema fue la «hacktivista» Parisa Tabriz, ahora «Princesa de Seguridad» de Google.

Autor: E. V. Pita
Publicado el 28 de enero del 2018 en el suplemento ExtraVoz RED de La Voz de Galicia

Texto original de La Voz:
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/extravozred/2018/01/26/hackers-fantasmas-leyenda/00031516967606754795242.htm

Kevin Mitnick, el hácker más famoso de los años 90 en Estados Unidos, cuenta en su libro Un fantasma en el sistema que, tras ser detenido y condenado, tuvo que pedir permiso a su agente de la condicional para viajar a Washington para hablar sobre la seguridad informática ante una comisión del Congreso de Estados Unidos. Estaba alucinado de que los políticos más importantes del país quisieran oír lo que tenía que decir el cibercriminal más legendario del mundo.

Eran finales de los años 90 y llevaba una década escapando del FBI. Recuerda en su libro que la policía irrumpió en su casa cuando él tenía 17 años porque sospechaban que usaba su módem para atacar los ordenadores de la compañía telefónica. En el 2003, Mitnick viajó a Santiago de Compostela para dar una charla en la convención eGallaecia, un evento centrado en la seguridad de la información. Un joven se acercó a la leyenda y le pidió hacerse una foto con él (entonces, no había selfis). Se trataba de otro famoso hácker vigués, Antonio Fernandes, ahora tecnólogo y fichado por la UE para asesorar en temas de ciberseguridad. Fernandes aún recuerda el encuentro con Mitnick: «Aquel evento era adelantado a su tiempo y Mitnick era un ponente muy solicitado. Todavía conservo la foto con él. Es una leyenda».

Fernandes añade que «a nivel nacional yo respecto mucho a la gente de los grupos con los que crecí como !Hispahack, Els Apostols, La Vieja Guardia, DSR o los portugueses T0xyn». También menciona a los «pioneros europeos» Chaos Computer Club (CCC), «quienes siguen organizando algunos de los eventos más pros de Europa». Sobre a lo que se están dedicando ahora los háckers, Fernandes se muestra discreto: «No lo sé, cada uno a lo suyo, ¿no? Suelen estar metidos en investigación de temas de cyber, mayormente, y otros en materias de hacktivismo, en general. Habrá de todo, pero solo los profesionales son los que tienen acceso a según qué cosas».

 Quince años después de aquella foto con Mitnick, Fernandes es un hácker ético que organiza cada trimestre el Hack & Beers en Vigo, una serie de ponencias a la que acuden expertos en seguridad. La otra responsable de este evento es Belén Pérez, quien defiende la visibilidad de la mujer en las profesiones tecnológicas. Para ella, su héroe favorito es el hácker ético Tsutomu Shimomura.

Se trata precisamente de un experto en supercomputadores de Silicon Valley que capturó, al margen del FBI, al mítico Mitnick porque se tomó como una ofensa personal que el pirata informático hiciese una intrusión en su ordenador y que, además, se burlase de él con un mote relativo a su origen japonés.

Shimomura cuenta en el libro Takedown (1997) cómo encontró el apartamento desde el que operaba el forajido intomático más buscado de Norteamérica. Algunos agentes lo veían como alguien obsesionado con la informática pero inofensivo. Sin embargo, su captor resalta en el epílogo de la crónica de la captura: «Mitnick tuvo quince años y seis arrestos para averiguar lo que está bien y lo que está mal. Un juez hizo un esfuerzo especial para darle una segunda oportunidad. Su verdadero delito es haber violado el espíritu de la ética hácker. No está bien leer correos ajenos y creer que hay que compartir tecnologías informáticas no es lo mismo que creer que está bien robarlas». Siente que la antigua confianza en Internet se quebró.

Fernandes añade que «a nivel nacional yo respecto mucho a la gente de los grupos con los que crecí como !Hispahack, Els Apostols, La Vieja Guardia, DSR o los portugueses T0xyn». También menciona a los «pioneros europeos» Chaos Computer Club (CCC), «quienes siguen organizando algunos de los eventos más pros de Europa». Sobre a lo que se están dedicando ahora los háckers, Fernandes se muestra discreto: «No lo sé, cada uno a lo suyo, ¿no? Suelen estar metidos en investigación de temas de cyber, mayormente, y otros en materias de hacktivismo, en general. Habrá de todo, pero solo los profesionales son los que tienen acceso a según qué cosas». Quince años después de aquella foto con Mitnick, Fernandes es un hácker ético que organiza cada trimestre el Hack & Beers en Vigo, una serie de ponencias a la que acuden expertos en seguridad.

 La otra responsable de este evento es Belén Pérez, quien defiende la visibilidad de la mujer en las profesiones tecnológicas. Para ella, su héroe favorito es el hácker ético Tsutomu Shimomura. Se trata precisamente de un experto en supercomputadores de Silicon Valley que capturó, al margen del FBI, al mítico Mitnick porque se tomó como una ofensa personal que el pirata informático hiciese una intrusión en su ordenador y que, además, se burlase de él con un mote relativo a su origen japonés.

Shimomura cuenta en el libro Takedown (1997) cómo encontró el apartamento desde el que operaba el forajido intomático más buscado de Norteamérica. Algunos agentes lo veían como alguien obsesionado con la informática pero inofensivo. Sin embargo, su captor resalta en el epílogo de la crónica de la captura: «Mitnick tuvo quince años y seis arrestos para averiguar lo que está bien y lo que está mal. Un juez hizo un esfuerzo especial para darle una segunda oportunidad. Su verdadero delito es haber violado el espíritu de la ética hácker. No está bien leer correos ajenos y creer que hay que compartir tecnologías informáticas no es lo mismo que creer que está bien robarlas». Siente que la antigua confianza en Internet se quebró.

"Monetizar la minería de datos" (2018)

Monetizar la minería de datos

El ex hácker Mat Travizano ha devuelto a los usuarios el control de sus datos personales. Plataformas como Wibson, Dock.io y Bitclave o el navegador Brave son cajas fuertes blindadas con criptografía y contratos inteligentes de blockchain que preservan el anonimato e intimidad al internauta y le permiten monetizar sus datos. La comunidad Blockchain.gal sigue de cerca estos avances.

Autor: E. V. Pita

Publicado el 25 de marzo del 2018 en el suplemento ExtraVoz RED de La Voz de Galicia

Link original del artículo:
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/extravozred/2018/03/23/monetizar-mineria-datos/00031521802070046195143.htm

 El portal de Dock.io muestra un dibujo con varias plataformas petrolíferas con los logos de Facebook, Linkedin o Google haciendo minería de datos con cañas de pescar en un mar de 2.000 millones de internautas que usan sus redes sociales gratuitas a cambio de ver publicidad. Parece un trato justo pero el negocio real está en explotar esa información. En los últimos meses, emprendedores de Silicon Valley han lanzado la primera generación de plataformas seguras y basadas en la cadena de bloques o blockchain que prometen acabar con la minería de datos que enriqueció a Facebook, Amazon, Netflix o Google (los gigantes llamados FANG). Destacan Dock.io, Wibson (creada por el ex hácker Mat Travizano y ahora experto en Big Data) o Bitclave, que promete dinero digital o micropagos en criptomoneda a los usuarios.

Detrás subyace una carrera para que millones de prosumidores se unan a la rueda y adopten masivamente una de las criptomonedas que alguna plataforma emite. Pero, ¿por qué razón iba a cobrar un amigo de Facebook por subir un like, un cliente por comprar un libro o ropa en Amazon o un tuitero por escribir una frase ingeniosa? Remedios Zafra, en El entusiasmo (2017), cuenta que muchos creadores culturales o académicos, becarios o colaboradores, suben contenidos de forma altruista e hipermotivados, pero ese entusiasmo voluntarista acaba siendo instrumentalizado y se hunde en la precariedad.

Por su parte, el gurú Jaron Lanier en su libro ¿Quién controla el futuro? (2013) hizo el mismo diagnóstico: «Internet tiene que pagar a todo el mundo por la información que sube o, por lo menos, por los datos que se extraen». Sostiene que si alguien sube un comentario a Twitter y eso genera visitas, debería haber algún micropago para compensarle. Ahora, si alguien cuelga un vídeo que recibe millones de visitas eso le genera un subidón de ego y quizá un patrocinador. Los demás reciben aplausos una temporada y caen en el olvido. Pero ahora, los micropagos a los creadores son una alternativa real si se combina la criptomoneda, como el bitcoin, con los contratos inteligentes y el blockchain.

Galicia también ha entrado en esta carrera por entender los usos que pueden tener las nuevas plataformas basadas en la cadena de bloques. El vigués Xoán González es cofundador de Blockchain.gal, una comunidad de informáticos que hacen reuniones mensuales, la última en Santiago, para debatir. Su objetivo es difundir esta nueva tecnología segura y sus usos y poner en contacto a los interesados como programadores, inversores o abogados. El FabLab de Vigo también ha organizado sesiones de dos horas para comprender la revolución del blockchain.

 González explica que una de las aplicaciones claras de blockchain « é o control dos seus datos privados e públicos por parte dos particulares. Agora estes datos están en mans de grandes empresas como Facebook, Google o Linkedin sen que o usuario teña control sobre o uso que se fai deles, e moitas veces son cedidos a terceiros sen autorización nin compensación».

Este miembro de la comunidad A Industriosa recalca que «nunha sociedade na que o dato é diñeiro, non parece moi intelixente ceder os datos propios sen máis».Xoán González añade que el usuario de las redes sociales también tiene problemas para mantener diferentes perfiles en redes sociales o profesionales actualizados, así como el riesgo de las fugas de datos, «nas que datos sensibles son expostos públicamente ou vendidos con fins delictivos».
La solución parece venir de diferentes plataformas como por ejemplo Dock.io, centrada en el ámbito profesional, o Wibson.org, más orientada a particulares. Según González, estas plataformas pretenden devolver el control de los datos a los usuarios, de forma que puedan decidir con qué comparten eses datos de una forma simple, monetizarlos y mantenerlos actualizados. «Todo isto vai coas vantaxes adicionais a nivel de seguridade e privacidade que proporciona blockchain», dice.El diseñador Roberto Andrade, de Delta Studio, afincado en Vigo, ya usa la plataforma dock.io. Explica sus razones: «No es por un tema de seguridad, es por ser propietario de la información que generas en la Red».

 El experto añade que cuando un internauta usa Facebook o Linkedin, su información pertenece a las plataformas (sus interacciones, gustos, datos y amigos), y «lo usan para monetizarte, vendiendo packs de consumidores a empresas en forma de publicidad. La idea de montar una red social de este estilo sobre blockchain se basa en que seas propietario de tus datos. Ya no pertenecen a una empresa, sino que están encriptados en el blockchain, accesibles solo por ti, y tú decides si quieres vendérselo a diversas empresas para recibir publicidad o lo que sea». Insiste en que «la idea final es que siendo propietario de tus datos, puedas ser tú y no el intermediario (los FANG) el que se beneficie».

Andrade subraya que Brave, un navegador que salió hace poco, intenta hacer lo mismo con los anuncios que saltan durante la navegación del usuario. Basta con ir a YouTube y ver tutoriales de Brave que descargan páginas libres de publicidad.De momento, este diseñador no ha ganado dinero con sus datos en Dock.io porque «esto está súper verde. Para hacerse una idea, Dock.io sería solo una interfaz de las posibles que se podrían conectar al blockchain que contiene toda esta información, pero por ahora ellos también desarrollan el blockchain, lo cual es un poco peligroso porque puede derivar en un monopolio. Si te metes en este mundillo, hay muy pocas aplicaciones reales de blockchain funcionando. Dock.io está levantando hype por ahora para conseguir tracción e inversión, pero dudo que tengan un producto desarrollado funcional. Así que no, no hay monetización por ahora, ni si quiera sé cómo funcionaría».

"¿Y tú eres de Star Wars o Star Trek?" (2018)

¿Y tú eres de Star Wars o Star Trek?

¿Qué tienen que ver Uber, PayPal, el bitcoin o Airbnb con la pregunta «¿Y tú eres de Star Wars o de Star Trek?». Mucho. Los inversores de las redes sociales prefieren al individualista Han Solo al señor Spock. Las ideas libertarias marcan ahora el rumbo en Internet.

Autor: E. V. Pita
Publicado el 25 de marzo del 2018 en el suplemento ExtraVoz RED de La Voz de Galicia.

Link original del artículo:
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/extravozred/2018/03/23/tu-star-wars-star-trek/00031521802565404172866.htm

 En la comedia televisiva The Big Bang Theory, el científico Sheldon Cooper y sus amigos del Caltech de California se saludan al modo vulcaniano del señor Spock porque son frikis obsesionados con la serie de ciencia ficción Star Trek, que se estrenó en 1966. Esta ópera espacial hizo un guiño a la causa feminista, pacifista y la igualdad racial de esa época hippy que tanto marcó a Steve Jobs, de Apple.El fenómeno de los trekkies es de tal envergadura que el sociólogo Henry Jenkins le dedicó parte de su libro Fans, bloggers y videojuegos (2006). Dice que los fans del capitán Kirk crearon un subgénero de novelas (slash) que obligó a la productora a expandir su universo con una mujer con rango de mando, la teniente Uhura, que rompió el techo de cristal en los años 60.

La nave de Star Trek, la Enterprise, pertenece a la flota militar de la Federación de Planetas Unidos, un gobierno universal, pacífico, igualitario y multirracial que ha suprimido el dinero porque ya no hace falta. Todos los habitantes tienen convertidores de átomos en sus casas para fabricar lo necesario. Ya no hay comercio.Sin embargo, los emprendedores de Silicon Valley son fans de Star Wars, la saga galáctica que arrancó con fuerza en 1978. Su héroe es el burlón contrabandista Han Solo, amigo de sí mismo. Su novia es la princesa Leia, su mejor colega es el peludo wokkie Chewbakka y frecuenta bares en Moss Eysley llenos de extrañas criaturas. El guión de George Lucas zanjó a la vez la integración femenina y la multirracial. La saga galáctica emocionó a los millenials. David Kirkpatrick cuenta en El efecto Facebook (2011) que Mark Zuckerberg y sus colegas de pasillo en el campus de Harvard tenían colgados posters de Star Wars. Y en La tienda de los sueños (2013), Brad Stone menciona que los fundadores de Amazon coleccionaban figuritas de sus personajes. Fernando Ángel Moreno, en La ideología de Star Wars (2017), explica que las aventuras de los jedis atraen por su ideología pop llena de ideas contradictorias.

El debate entre sagas resurgió cuando el confundador de PayPal e inversor de Silicon Valley, Peter Thiel, reflexionó en su libro De cero a uno (2014) sobre la cultura nerd de los empollones de clase. Recordó que muchos eran abstraídos, retraídos, sin apego social, pero quienes se hallaban en un término medio sobresalieron y ganaron montañas de dinero. Jezz Bezos, Mark Zuckerberg o Elon Musk son ejemplos. Comían pizza mientras trabajaban hasta la madrugada en sus start-ups. Thiel añadió que en su oficina se hizo popular este chiste: «Los nerds de PayPal son fans de la capitalista La Guerra de las Galaxias en vez de la comunista Star Trek».

 Pero ¿por qué Star Wars es capitalista? Diversos autores creen que Thiel se refería al individualista Han Solo. El piloto del Halcón Milenario es perseguido por deudas por Jabba the Hub y por un Imperio armado con tecnología brutal. Esta idea caló en las nuevas start-ups: libre comercio sin cortapisas del Gobierno, una nueva versión del laissez-faire, del dejar hacer.Pero la apuesta de Silicon Valley por Star Wars se ancla en raíces más profundas.

En Internet no es la respuesta (2015), Andrew Keen critica que plataformas como Uber o Airbnb montan gigantes automatizados sin apenas generar empleo, sin trabas laborales y ahorrando impuestos. Este patrón se repite con el bitcoin y otras innovaciones. Detrás ve un afán de libertarismo que recuerda las novelas de Ayn Rand. La autora defiende en La Rebelión del Atlas (1957), el segundo libro más influyente en Estados Unidos, el egoísmo racional, la libertad individual, el valerse por sí mismo en contra de la intervención del Gobierno. Sus ideas inspiran a varios emprendedores de Silicon Valley. Y ahora, Thiel, el fan de Star Wars, asesora a Trump.

miércoles, 13 de junio de 2018

"Destrozan el mejor banco de la ría" (2018)

Destrozan el mejor banco de la ría

Prenden fuego al espectacular mirador con vistas al puente de Rande y las Cíes

E. V. PITA
Publicado el 12/06/2018 en La Voz de Galicia (edición de Vigo)

Link original:
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/vigo/redondela/2018/06/12/destrozan-mejor-banco-ria/0003_201806V12C1993.htm


 Algunos ya lo consideran el mejor banco del mundo pero para otros es solo el blanco de sus actos vandálicos. La silla del alto de Cedeira, que domina una espectacular panorámica del estrecho de Rande y la isla de San Simón, ha sufrido un nuevo atentado. En el 2015, alguien despedazó por completo este mirador de Redondela en forma de trono de madera y hace unos días, otros gamberros le prendieron fuego a los travesaños del lado derecho, de forma que se ha carbonizado parte de su estructura.

El banco tiene peligro de inestabilidad y algún excursionista podría sufrir un accidente, como una caída hacia atrás o la rotura del lado derecho quemado, si el sillón no se repara a tiempo. La frase pintada en el respaldo del asiento que ayudaba a identificarlo, «Galiza it’s different» («Galicia es diferente», en inglés incorrecto) ha quedado consumida por el fuego y ahora solo se lee «it’s different». Además, una pata y un travesaño están carbonizados, así como parte del metal de los asideros, cubierto de ceniza. Eso no impide que los excursionistas se sigan sentando en esta butaca con vistas privilegiadas a la ría de Vigo pero tomando precauciones para no sufrir accidentes. Debido al mal estado de la silla, algunos visitantes temen que, en cualquier momento, el dañado banco se rompa en pedazos por un exceso del peso y porque el lado derecho carbonizado se deshaga y quiebre.

Si esta vez el banco ha sobrevivido al fuego ha sido porque, tras haber sido destruido hace tres años por otros vándalos, el vecino lo reconstruyó y lo volvió a colocar tomó la precaución de engancharlo con hierros a la roca, la cual perforó y atornilló con grueso clavos. La estructura metálica fue anclada al firme granítico y las placas de hierro reforzaron las patas de madera. Gracias a este blindaje, el banco del alto de Cedeira ha resistido las llamas y, a día de hoy, sigue en pie tras este ataque. En el 2015, apareció destrozado en el suelo, convertido en leña y sus restos diseminados por las rocas. Imagen viralEsta poltrona que mira a Randese ha hecho viral en las redes sociales gracias a que ofrece un espectacular plano en picado del puente y las bateas cercanas, como si fuese a vista de pájaro. La imagen poco a poco escala puestos en el ránking de los miradores más famosos de Galicia que es encabezado por el mundialmente conocido banco de Loiba, frente al cabo Ortegal.

Ahora, el de Redondela rivaliza para arrebatar a los de Ortigueira el título de banco más bonito del mundo.La silla del alto de Cedeira ha pasado de ser una auténtica desconocida a convertirse en un polo de atracción de excursionistas que desean disfrutar de unas vistas de vértigo desde las islas Cíes, si no hay bruma, hasta la isla de San Simón. Prácticamente, el visitante tiene la sensación de estar sobrevolando Rande y las bateas en avioneta a causa del ángulo de la pared rocosa donde se asienta este mirador, cuyo emplazamiento empezó a ser divulgado en el 2015. Otro de sus puntos fuertes es que está orientado de este a oeste y, por lo tanto, se puede admirar tanto la salida como la puesta de sol. Circulan por las redes numerosos selfis de visitantes retratados ante este banco, al que solo se puede acceder a pie desde una recóndita pista en la parroquia de Cedeira.

 Los vecinos ya avisan de que no se puede llegar en coche y que hay que escalar por las rocas.Los vándalos se tomaron muchas molestias ya que el banco está ubicado en un lugar casi inaccesible por la abrupta pared rocosa en la que está enclavado. Hay que cruzar un bosque y sortear una formación rocosa y bajar por un estrecho sendero hacia un abrupto desfiladero. Si llegar hasta allí ya es un reto, ya que no hay muchas señalizaciones, más lo es alzarse en la roca donde se asienta esta silla. Hay que trepar por una mole granítica y hacer malabarismos y saltos. El gamberrismo también afecta a otros tramos de este mirador natural. Otras rocas situadas arriba y prácticamente inaccesibles a pie por lo accidentado del terreno, fueron pintarrajeadas con símbolos obscenos. En las cercanías también aparecen tirados plásticos, botellas y otros residuos contaminantes.Este es el segundo banco destrozado. En diciembre del 2015, un vecino que lo fue a visitar a la salida del sol descubrió que unos desalmados le habían serrado las patas y esparcido los troncos por las rocas y la vegetación. Un carpintero de Trasmañó, Fran Peixoto, fue el encargado de colocar el banco en medio de los toxos cuando el sitio empezó a ganar fama por sus vistas. Se inspirió en el asiento de Loiba o en los miradores del cañón del Sil.

"El chip cuántico es cosa de meigas" (2018)

El chip cuántico es cosa de meigas

El vigués Ismael Faro, que fundó la startup Ameiga, ha sido fichado por IBM en Nueva York para hacer experimentos

Autor: E. V. PITA

Fecha de publicación: 18 de abril del 2018

La Voz de Galicia, sección de Alta Definición

Link original de la noticia:
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/ferrol/ferrol/2018/04/18/chip-cuantico-meigas/0003_201804G18P57992.htm

Nueva York y su área concentran a tecnólogos gallegos que se formaron en Vigo. Por ejemplo, en los míticos laboratorios Bell trabaja para Siemens el teleco ferrolano Nicasio Sande. Y, a unos kilómetros, en IBM, el vigués Ismael Faro participa en una trepidante carrera contra Google e Intel para crear el chip cuántico más potente del mundo. Este nuevo superordenador, basado en las fluctuaciones del electrón (qbits), promete ser más veloz y revolucionar la era digital.Para ganar esta carrera, IBM Research ha fichado al vigués Ismael Faro, un emprendedor que trabaja ahora en el área de Nueva York, en Yorktown. Su misión es hacer experimentos para combinar la Inteligencia Artificial con los chips cuánticos y acelerar su potencia. Lo primero que hizo al llegar a IBM fue sacarse un selfi ante del mítico superordenador Watson, la máquina de inteligencia artificial que ganó el concurso de preguntas Jeopardy en el 2011.

Todo empezó cuando Ismael Faro coincidió en varios eventos con otros desarrolladores de software que acabaron siendo sus socios en varias start-up. «Una de las dos últimas que ayudé a crear fue con desarrolladores muy jóvenes de Vigo y Pontevedra. Buscábamos hacer juegos utilizando las últimas características de los teléfonos móviles y la realidad aumentada», dice. Así, a través de Ameiga Game Studio, crearon el videojuego War of Sides.En el 2013 fundó una empresa con otro par de gallegos que vivían en San Francisco, cerca de Silicon Valley. Esta última, Filter.ly, era un servicio y app que eliminaba el ruido, «lo que ahora es conocido como las fakenews o noticias falsas».

Desembarcó en IBM Research en el 2015 tras conocer al español Darío Gil, uno de los vicepresidentes de Ciencia y Tecnología de Área de Research, «con el cual comparto la inquietud de afrontar nuevos retos. Él confió en mí para que los ayudase a impulsar el proyecto que tenían de computación cuántica».Tras trabajar «intensamente» dos meses, en mayo del 2016 lanzaron la primera versión de un computador cuántico en la Nube accesible para todo el público.

«El proyecto despertó mucho interés en la comunidad científica y tal fue el impacto que a día de hoy tenemos mas de 80.000 usuarios registrados en la plataforma, con más de 3 millones de experimentos ejecutados y lo que más valor tiene para mí, más de 60 papers generados por la comunidad científica», dice. Basta entrar en la web de IBM para comprender cómo funciona una computadora cuántica: en vez de unos y ceros tiene puertas.

Un trabajo «distinto»

Faro explica que trabajar en IBM Research es «muy distinto» a sus empleos previos porque «si bien formas parte de una gran empresa, la parte de Reseach hace que cada proyecto sea un experimento, en el cual muchas veces ni sabes cómo va a terminar. Hay que pensar que te dan acceso a uno de los últimos chips cuánticos para poder hacer lo que tu imaginación invente. Como aquí siempre decimos, lo mejor de mi trabajo es que estoy rodeado de los científicos que están generando las tecnologías que los desarrolladores usarán en el futuro», afirma.

 Su responsabilidad es continuar creando ecosistema al rededor de la computación cuántica y más recientemente el área de Inteligencia Artificial. «Para ello, mi equipo trabaja en todo el software y servicios alrededor del los chips cuánticos y nuevos proyectos de investigación relacionados con los últimos avances en Inteligencia Artificial», dice.Ha tenido la oportunidad de rodearse de una montaña de desarrolladores españoles y varios gallegos. «Hay de todas partes; vigueses, ourensanos, de Ribadeo, y gente en A Coruña», señala. «Los próximos proyectos sobre los que estamos trabajando enlazarán parte de la computación cuántica con la inteligencia artificial, lo que será muy interesante», afirma.

Emprendedor gallego

Faro estudió informática en A Coruña pero por motivos laborales la terminó a distancia en la Universitat Oberta de Catalunya. «Entre medias siempre me dediqué a mi pasión, los ordenadores», dice. Gracias a ello pudo trabajar en proyectos como las primeras webs de la operadora R en 1999. Tras intentar montar sus primeros proyectos empresariales entró en Caixanova, donde ayudó a cristalizar Novaxove.Añade que «como persona inquieta, seguí ayudando y colaborando en fomentar la tecnología y todo su ecosistema, ya no solo a nivel de desarrolladores si no también de start-up». También fue mentor de Google. «Aconsejo a la gente inquieta que le encanta la tecnología que nunca pare de investigar, aprender y que busque formar parte de un ecosistema de forma activa, hay muchos movimientos de desarrolladores, makers, o emprendedores. Solo hay que salir y buscarlos. No hay mucho talento y, por tanto, no es fácil de descubrir. Lo bueno, es que la tecnología es global, y eso es una gran ventaja».

Serie Mayo 68: "París, de los adoquines a la bachata" (2018)

Serie Mayo 68

París, de los adoquines a la bachata


Profetas del decrecimiento, fans de «El Código da Vinci» y bailarines ocupan el barrio Latino

Autor: E.V.Pita

Publicado el 28 de mayo del 2018
En La Voz de Galicia, sección Internacional, serie Mayo 68

Link original:
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/internacional/2018/05/28/paris-adoquines-bachata/0003_201805G28P20991.htm

El barrio Latino de París fue escenario hace medio siglo de protestas universitarias de la Sorbona contra la sociedad del consumo y la autoridad que reprimía su vida privada. Durante el mes de mayo de 1968, estudiantes y obreros levantaron barricadas, corearon consignas como «Prohibido prohibir», quemaron coches, ocuparon el teatro Odeón y hubo batallas campales contra los antidisturbios. Al llegar el verano, volvieron a casa de vacaciones. Nadie podía sospechar 50 años después que el espíritu del mayo del 68 seguiría vivo en los mismos escenarios de París, avivado ahora por los teóricos del decrecimiento. Esta nueva escuela de pensamiento francés aboga por frenar el crecimiento económico para salvar el planeta antes de que colapse. Serge Latouche, uno de los más famosos teóricos del decrecimiento económico, hablaba el pasado domingo por la tarde ante un reducido grupo de seguidores sentados en el suelo de la plaza de la República, escenario en el 68 de una multitudinaria manifestación. Reconocible por su gorra y su barba blanca, Latouche, armado de un micrófono, ponía como ejemplo las lavadoras, cuya obsolescencia programada obliga a comprar otra cuando se estropea. Latouche critica ante su auditorio, más bien cuarentón, ese afán por el despilfarro para aumentar la producción y el PIB a costa de agotar los recursos de la Tierra. Lo mismo por lo que lucharon sus padres y otros universitarios. La llama prendida por el libro La sociedad del espectáculo, que escribió Guy Debord en 1967, aún arde.

Latouche da su discurso ante unos grandes carteles cuyo lema es «Jornada temática sobre el decrecimiento». Otra pancarta adornada con un signo del dólar reza: «Gran París, esto es lo que produces» y menciona a Amazon o Goldman Sachs. Algunos asistentes toman notas serios. Latouche repite micrófono en mano la palabra «lavadora» varias veces.En la misma plaza, a escasos metros, suena la bachata a todo gas. Allí se arremolina un grupo más numeroso de curiosos atraídos por la música. Una monitora brasileña enseña a 20 aprendices sus pasos de son caribeño, algunos latinos sacan a bailar a las jóvenes y un venerable anciano con tirantes y aire indiano baila solo. Los parejas danzan despreocupadas y la escena recuerdan una pintura impresionista de las verbenas parisinas. Al fondo de la misma plaza, skaters y equilibristas del parkour exhiben sus espectaculares destrezas con el monopatín saltando sobre rampas de cemento.

Ya en el entorno de Saint Michel y el teatro Odeón, apenas queda nada del espíritu de mayo del 68. Por allí transitan las motos de los repartidores de Uber Eats. Tiradas en la acera o apoyadas sobre árboles se ven muchas bicis amarillas de Ofo que se alquilan tras escanear su código y se devuelven en cualquier sitio.Señales del meridianoDe camino a la iglesia de Saint-Sulpice es posible toparse con fans del bestseller El Código da Vinci, escrito por Dan Brown. Visitan el tempo porque el protagonista buscó señales del meridiano de París, justo en una columna de mármol cuya sombra hace de reloj astronómico. Algo de verdad hay, porque en la cercana calle Saint-Germain, en un portal impar y otro par, los lectores de Dan Brown descubren dos agujeros alineados en cada acera que marcan el meridiano.


jueves, 5 de abril de 2018

Crónica: El Camino de Santiago en Galicia Desde O Cebreiro a Santiago en 7 días

Crónica: El Camino de Santiago en Galicia desde O Cebreiro a Santiago en 7 días

El Camino de Santiago: O Cebreiro-Sarria-Santiago en siete etapas (preparativos del viaje)

La Voz cubre a pie la ruta jacobea, que en el 2017 batió récords con 301.000 peregrinos
 
Texto: E.V.Pita
Link original:
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/galicia/2018/04/02/camino-santiago-siete-etapas-reto-2021/00031522668459948437156.htm

Dos periodistas de La Voz cubren a pie el Camino Francés que cruza Galicia para realizar una radiografía del estado y conservación del trazado: solo faltan tres años para el próximo año santo 2021

La Voz se planteó el reto de coger la mochila y salir a andar tras la flecha amarilla para desentrañar las claves de este éxito global que es el Camino de Santiago. Dos periodistas han realizado una serie de reportajes en la que, como peregrinos, relatan su experiencia diaria a lo largo del Camino Francés que cruza Galicia.

El objetivo de este viaje a pie era comprobar la situación real del Camino, porque solo faltan tres años para el próximo año santo 2021. Todo tiene que estar listo cuando se abra de nuevo la Puerta Santa de la catedral de Santiago. La Administración gallega afronta el reto de brindar al romero un sendero cuidado e integrado en un paisaje que es patrimonio de la humanidad de la Unesco.
luvia, barro, ampollas... pero también un patrimonio cultural de prestigio internacional que atrae a romeros de todo el mundo. Prueba de ello es que en el 2017 se batió un nuevo récord con 301.036 peregrinos acreditados en las oficinas de Santiago que otorgan la compostela, el certificado que acredita haber cubierto esta ruta milenaria religiosa. Fueron 25.000 más que en el 2016, año histórico por la afluencia masiva de caminantes, y 30.000 más que el año santo 2010. El Camino de Santiago ejerce tirón entre los extranjeros, que ya han pasado a ser el 56 % de todos los peregrinos. De Italia vinieron 27.073, de Alemania 23.227 y de Estados Unidos otros 17.522. También recorrieron la ruta jacobea ciudadanos de Portugal, Francia, Irlanda, Reino Unido o Brasil, entre 168 nacionalidades distintas. El Camino es ya una aldea global.

Récord histórico de peregrinos
Ni siquiera la dureza del invierno ha frenado esta avalancha. El pasado febrero llegaron a Santiago 2.181 caminantes y a primeros del marzo, 250 más por día. Todo apunta a que el torrente de fieles continuará en Semana Santa. Por ello, La Voz se ha planteado el reto de coger la mochila y salir a andar tras la flecha amarilla para desentrañar las claves de este éxito global. El periódico inicia hoy una serie de ocho reportajes en la que dos peregrinos relatarán su experiencia diaria a pie a lo largo del tramo del Camino Francés que cruza Galicia, el mismo por el que pasaron 176.075 devotos el año pasado. La salida arranca desde Vilafranca de O Cebreiro y la llegada está prevista una semana después a Santiago de Compostela. El objetivo de este viaje a pie es comprobar la situación real del Camino, porque solo faltan tres años para el próximo año santo 2021. Todo tiene que estar listo cuando se abra de nuevo la Puerta Santa de la catedral de Santiago y, quizás, se vuelvan a batir récords de afluencia. La Administración gallega afronta el reto de brindar al romero un sendero cuidado e integrado en un paisaje que es patrimonio de la humanidad de la Unesco.

El Camino Francés es el más popular y su trazado se remonta a la Edad Media, siguiendo viejas calzadas romanas. En él florecieron los intercambios culturales con Europa. Miles de peregrinos les dan vida a las aldeas y viejas corredoiras que integran el drama de la España vacía. Es una arteria que vuelve a bombear. La serie sobre el Reto 2021 apuesta por un diario personal y narra los pasos a lo largo de las siete etapas por tierras gallegas. A la vez, realiza un chequeo de los tramos jacobeos para darle tiempo a la Administración a mejorar aquellos parajes que, a día de hoy, están descuidados o abandonados.

 Serán 157,5 kilómetros a recorrer en siete etapas, una semana de camino, a una media de 22 por jornada. Los periodistas de La Voz se convertirán también en romeros que irán a pie a la vez que hacen una radiografía del estado y conservación del camino, del servicio de los albergues y restaurantes, e incluso de los precios y calidad de los menús. Se harán eco de las mejores historias de los peregrinos que aprovechan el inicio de la primavera y las vacaciones de Semana Santa para lanzarse a andar, cabalgar o correr en bici.

El relato hablará de lo bueno y lo malo del camino, desde ataques de perros sueltos hasta tramos obstruidos por barrizales, señales tramposas para desviar a los caminantes hacia bares, caída de árboles o muros sobre las pistas, o puntos negros que generan extravíos. La ruta jacobea está protegida por leyes del Gobierno gallego desde 1996 para blindar los tramos. El texto que establecía las bases para blindar el entorno de este sendero peatonal con mil años de historia fue refundido en una ley del 2016 más amplia sobre el patrimonio cultural de Galicia. Dicha legislación exige que el ancho de la vía peatonal sea de tres metros, que no crezcan en sus márgenes especies foráneas como el eucalipto, y que no se talen las autóctonas. Tampoco se tolera el tránsito de coches, motos o quads ni canteras o factorías en el entorno. Otro reto es armonizar el entorno arquitectónico y etnográfico, lo que incluye la reconstrucción de aldeas con casas de piedra y la erradicación de las uralitas y el feísmo.

La primera etapa gallega arranca en Vilafranca de O Cebreiro, en Os Ancares, a 1.330 metros de altura. Quienes llegan desde O Bierzo, en León, deben subir por un tramo rompepiernas para alcanzar este pueblo famoso por las pallozas prerrománicas. Asentado en una loma, como una fortaleza, se divisan los valles de León de un lado y los pueblos de Os Ancares desde otro. Al fondo, los picos nevados de Tres Bispos. La iglesia románica de O Cebreiro custodia un cáliz que algunos identifican con el Santo Grial. Tras subir varios altos más y divisar los paisajes de Os Ancares y O Courel, hay descenso hasta los prados de Triacastela. Se llega por una ancestral corredoira flanqueada por árboles de cuento. La segunda etapa, hasta Sarria, da la opción de atajar o desviarse al venerable monasterio de Samos, encajado en un cráter y con un entorno forestal bien cuidado. El destino final de la jornada es Sarria, un pueblo que crece. La tercera jornada exige subir el monte hasta alcanzar Portomarín, con sus calles empedradas con cuestas. La iglesia fortaleza fue movida de sitio antes de inundar el pueblo. El cuarto día de viaje termina en Palas de Rei, que tiene un albergue de estilo japonés. La quinta jornada continúa el descenso, con su paso por Melide, hasta Arzúa. Al día siguiente, la meta es Pedrouzo y, al séptimo, desde el Monte do Gozo, se divisan las torres de la catedral de Santiago.
 
Claves para hacer bien la ruta
Botas de montaña, poncho, tiritas, menú del peregrino, madrugón y, algo que siempre ayuda, el bordón y la vieira.
 
Primera lección: los peregrinos no se saludan con un «hola», sino con un «buen camino». Es la frase mágica para darse ánimos los unos a los otros y que por sí misma ya lo resume todo. Segunda lección: siga la flecha amarilla. Y por último: el Camino de Santiago enaltece el espíritu y castiga los pies. Por ello, es obligatorio cuidar los talones machacados por marchas de 20 kilómetros al día de media. La solución son unas tiritas especiales que se adaptan a la piel y absorben las ampollas. Mano de santo. También es recomendable usar botas de montaña de Gore-Tex, porque soportan bien los tramos de tierra y son impermeables, y es que hay algunos tramos enlodados. Las corredoiras se inundan con charcos y el poncho y las katiuskas se vuelven aliados.Otra norma que todo caminante debe asumir: hay que madrugar con las primeras luces. Nada de pegarse al saco de dormir. Ya se desayunará cuando se pueda. Hay que salir y caminar sin parar, sin importar la lluvia. La razón es que los albergues públicos otorgan plaza por riguroso orden de llegada y tras sellar el pasaporte del peregrino, la compostela. Por ello, muchos peregrinos quieren llegar cuanto antes y coger cama gratuita o a precios simbólicos. En el verano, cuando hay aglomeraciones, la ruta jacobea se convierte en un competitivo trail campo a través para ser el primero y también para evitar el excesivo calor del mediodía. En los alojamientos privados, se puede reservar por teléfono, lo que da la tranquilidad de tener una litera y ducha caliente segura al llegar. Respecto a la comida, la mejor opción es apuntarse al menú del peregrino, que incluye un plato caliente, un segundo, postre y bebida a un precio razonable. Posiblemente, cueste lo mismo que otro de carta, pero lo importante es que es la excusa perfecta para charlar con otros peregrinos y comentar las experiencias y conocer sus historias. Son esos caminantes que te has cruzado por varios tramos del camino y cuyas caras te suenan familiares. 
 
La cena es el momento de oír sus historias. Muchos vienen de muy lejos. Chapurrear inglés ayuda a hacer amistades. Respecto al tradicional bordón del peregrino, ahora la mayoría van en chándal y apoyados en dos bastones de alpinista para apurar la marcha. Los palos ahorran sudor y las cuestas parecen planas.La compostela es imprescindible. La carta la expiden las parroquias, las asociaciones de amigos del Camino o los albergues. Hay que poner el sello en cada etapa para probar que se han recorrido más de 100 kilómetros a pie, distancia que se cubre desde Sarria. Al llegar a Santiago, la Oficina del Peregrino entrega el certificado que acredita el fin del viaje espiritual. Otro consejo importante es aligerar la mochila y salir con poco peso. Pasados 20 kilómetros, parece que es un saco lleno de piedras. Es conveniente llevar saco de dormir y ropa de abrigo. Vestirse por capas de cebolla es un buen truco para usar prendas ligeras. Tampoco puede faltar una botella de agua para evitar la deshidratación en la montaña. Se nota cuando no tienes saliva ni para masticar un sándwich. Procede beber pequeños tragos a lo largo de la caminata, se tenga sed o no. Frutos secos, plátanos o barritas energéticas ayudan.
 
Claves
 
CUIDADO DE LOS PIES. La ampolla es el peor enemigo del peregrino. Unas nuevas tiritas las absorben y suponen un gran alivio. Conviene usar botas.
 
TRADICIÓN: EL BORDÓN Y LA VIEIRA. Los peregrinos más entusiastas llevan capa, sombrero, bordón y una vieira colgada al cuello. La vestimenta usual es el chándal.
 
LA «COMPOSTELA»Sellar el pasaporte del peregrino. En cada albergue público hay que presentar la carta sellada que prueba que se ha venido a pie.
 
ALBERGUES PÚBLICOS Y PRIVADOS. Cada etapa está jalonada de albergues. Los públicos dan cama según orden de llegada. A los privados se llama. 
 
EL MENÚ DEL PEREGRINO, SINÓNIMO DE CONFRATERNIDAD. Fuera de carta, incluye un plato caliente, un segundo, postre y bebida. Muchos piden vino
 
.HORARIOS: HAY QUE SALIR AL ALBA. La rutina del peregrino es sencilla: acostarse pronto y levantarse temprano, con la luz del alba.

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DÍA 1

Camino de Santiago: etapa de O Cebreiro a Triacastela

«Nadie vendería su casa ni por un millón»

La hospedería de O Cebreiro tiene completas sus camas para los meses de mayo y junio

Texto: E. V. PITA
O Cebreiro

 Publicado en La Voz de Galicia el día 25/03/2018

Link original: https://www.lavozdegalicia.es/noticia/galicia/2018/03/25/venderia-casa-millon/0003_201803G25P4991.htm

Una gran nevada obligó ayer a cerrar negocios en O Cebreiro, retrasar entierros, hubo problemas de tráfico en toda la montaña de Lugo, los quitanieves abrieron paso a los veterinarios y en Rubiáns, en Pedrafita, rescataron a dos hermanos y a un niño pequeño en un coche bloqueado.Un bus de línea de Santiago a Barcelona se detiene ante la gasolinera de Pedrafita (1.088 habitantes), con 40 centímetros de nieve. Descartado subir a pie los cuatro kilómetros en un desnivel de 180 metros hasta la aldea de O Cebreiro, punto de partida del Camino Francés en Os Ancares de Galicia. En el bar La Ruta, dos peregrinos italianos piden un café para entrar en calor. Pegado a la ventana hay un cartel con el número de teléfono del taxi. «Teño o coche aparcado fóra polo da neve, pero xa vou», dice el chófer. A los pocos minutos aparece y se suben dos peregrinas de Vigo que acuerdan compartir taxi por diez euros con otro pasajero. «Hacía años que no veía esto», dice una de las viajeras, que retornó de Suiza. El taxista Fermín advierte: «O Camiño está pechado, con neve nunca sabes onde vas meter o pé, podes caer nun burato. Inda peor se chove e hai xeo. É mellor ir pola estrada».

 Un manto blanco cubre los tejados de paja y pizarra de la aldea prerromana de O Cebreiro y su hórreo. Hay placas de hielo resbaladizas. Parece un pueblo de cuento de hadas, o de Invernalia en Juego de Tronos, con témpanos colgando sobre las ventanas de sus casas circulares. «Está de postal», dice con alborozo una recién llegada, que se saca un selfi ante el valle de Valcarce. Duelen las manos del frío.En el santuario románico del siglo IX de O Cebreiro, el párroco ofició la última misa y vende por dos euros la credencial para acreditar la ruta jacobea. En una estancia destaca una gran pila bautismal y, al fondo, un copón metálico que, según dicen, es el Santo Grial, la leyenda artúrica sobre la copa de la que bebió Cristo en la última cena.

La encargada de sellar, Marta Castro, cuenta que «hace unos días vi a unos coreanos salir del albergue con chanclas y caminando sobre la nieve. Decían que sentían frescor en sus pies cocidos». «Los coreanos salen a caminar entre la nieve en chanclas», cuentan en el santuario Fuera se oyen risas y una chica americana se lanza entusiasmada sobre un plástico a modo de trineo por la nieve en un pueblo vacío. El bullicio está en la taberna de la posada de la hospedería de San Giraldo de Aurillac al calor de la chimenea de leña. Los americanos entran a cenar a las 19.30 horas. Una pareja alemana come sentada al calor de la lareira y brinda con vino. El menú del peregrino cuesta 10 euros e incluye caldo y sopa, filetes o huevos y el queso con membrillo. Los extranjeros eligen casi todos macarrones con «tomato y fromage». Un telediario nacional muestra imágenes de O Cebreiro nevado y las encargadas de la posada se reconocen en la tele.

 A lo largo de la tarde, la hospedería recibe llamadas de clientes que quieren reservar pero mayo ya está ocupado, junio también y algo del verano. El hostal se ha modernizado y tiene las reservas informatizadas. «Hai tanto negocio que faltan camas, pero na aldea xa non se pode construír e ningunha das tres familias vendería a súa casa nin por un millón de euros. Unha escritora vendeu a súa casa de Londres para vir aquí pero non atopou nada porque ninguén deixa o fogar dos seus pais e avós».

Transporte de mochilas
Le llaman El Rubio y es el taxista más solicitado de O Cebreiro. El transporte del equipaje en taxi se ha convertido en la clave para hacer un «buen camino». El plan es que un chófer traslade la mochila hasta el bar O Peregrino, en Triacastela.
 El propio establecimiento ofrecía este servicio pero renunció ante la competencia de los propios taxistas, que aprovechan sus viajes para llevar carga, y de una web llamada Xacotrans. El peregrino debe rellenar un sobre con sus datos, pagar 5 euros y al llegar a su destino, por la tarde, recoge el equipaje. Para la marcha solo lleva una bolsa con la comida. «O Camiño dá moita vida a esta zona»

José do Seixo, panadero de O Cebreiro
El panadero José do Seixo es de los madrugadores y llega con su furgoneta de reparto a las 9.00 horas a la posada de la hospedería de San Giraldo, donde desayunan los peregrinos un café con tostadas de bolla antes de iniciar una nueva jornada. José tiene una panadería familiar a cuatro kilómetros de O Cebreiro y, pese a la nieve, nunca falta a su reparto de bollas de pan que mete en una bolsa. Un día normal consiste en hacer repartos por la zona incluso con mal tiempo. «Hai días complicados. Cando hai neve tes que adaptarte ao que hai. Uns días son máis complicados que outros», dice.El repartidor no está de acuerdo con que la vida en estas montañas esté tan congelada como parece. «Isto é o Camiño de Santiago, que é o que máis vida dá a esta zona. Neste tempo hai menos xente, pero agora cando empece a moverse isto xa será outra cousa», dice.El profesional cree que la peregrinación cada vez va a más. «Cada ano vai medrando a xente do camiño, dende hai uns anos atrás veñen máis camiñantes», dice antes de continuar su reparto.

Paisajes nevados de postal arruinados por el abandono estético en las aldeas

Los vecinos lamentan la burocracia para rehabilitar sus casas y piden arreglar iglesias
 
Link original:
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/galicia/2018/03/25/paisajes-nevados-postal-arruinados-abandono-estetico-aldeas/0003_201803G25P4993.htm

Marta Castro sella la credencial en el santuario de O Cebreiro y advierte de que hay que poner dos al día. Opina que el Camino Francés está perdiendo tránsito de peregrinos por Os Ancares: «El año pasado vinieron 150.000 aquí, pero creo que cada vez hay menos, porque ahora muchos pasan por el Camino Portugués». Los romeros inician su marcha por la carretera. «Ayer me hundí un metro en la nieve al buscar el albergue de la Xunta», cuenta una peregrina de Vigo. Otro que llegó desde Valcarce cuenta en el desayuno: «La Guardia Civil me desvió hacia la carretera». Hay menos de un grado de temperatura. La máquina quitanieves ya ha despejado la vía hacia el alto de San Roque. En la aldea de Liñares, pasado un taller y unas casas con portalones metálicos, es imposible alcanzar la iglesia porque está cubierta por un metro de manto blanco. Solo los perros son capaces de cruzar porque su huella es menos profunda. Un vecino que pasea con su mastín avisa: «Non hai maneira de pasar». Al intentarlo, entra agua en las botas.

Etapa 1 - De O Cebreiro a Triacastela
En San Roque se divisa ya parte de las montañas de O Courel, cuya silueta recuerda a un cráter volcánico. La ruta sigue por carretera hasta Hospital. En un cruce ladran unos perros sueltos, pero parecen mansos. Una vecina alerta desde una ventana de que el paso hasta la iglesia está bloqueado por la nieve. Pero se puede llegar. Los témpanos de hielo gotean por los arcos de piedra y la puerta está cerrada a cal y canto. Hay que salir de la pista y volver a la carretera hasta el Alto do Poio. Las máquinas excavadoras trabajan a contrarreloj para despejar la pista que conduce a unas antenas. Abajo, se divisa la aldea de Padornelo, cruzada por postes de telefonía y una torreta eléctrica. La posadera del mesón Albergue del Puerto, donde toman un café varios caminantes, llama a su manso mastín Tobi, que dormita sobre la nieve. «No Padornelo só quedan dous veciños, aquí está todo abandonado», dice. Señala hacia un acantilado desde el que se ven increíbles vistas de las montañas de Os Ancares. Al cruzar al otro lado de la carretera, se ven las de O Courel. La mesonera considera que «cada vez vienen menos peregrinos porque muchos salen desde Sarria».

 La siguiente parada es en Fonfría, en paralelo a las torretas de la luz. Algunas casas están restauradas, lo que contrasta con las paredes de bloques de finca de las naves y algunas pintadas de marrón claro. La iglesia románica ofrece una bonita estampa con vistas de postal entre montañas nevadas, pero a su lado destaca el esqueleto de hormigón de una obra parada. Un perro ladra al desprenderse la nieve de un tejado, justo antes de pasar un quad. El dueño del albergue A Reboleira, Miguel Ángel Rodríguez, lleva en el regazo a su hijo Martín y cuenta que en la aldea viven diez familias. Explica que él acaba de restaurar su casa. «Aquí todas son de pedra, pero moitas píntadas pola humidade», afirma. Dice que el problema es el laberinto burocrático para rehabilitar una vivienda rural: «Os papeis tardan un ano e medio e despois necesitas os permisos do arquitecto. A min dixéronme que as ventás non valían porque eran marróns e teñen que ser de aluminio verdes, azuis ou brancas, ou de madeira, pero aquí a madeira non aguanta este clima». Insiste en que el color marrón no tiene nada de malo.

Los arquitectos también le vetaron una puerta que da al vacío: «É que alí penso poñer unha tenda para os peregrinos» dice, y lamenta que muchas iglesias del Camino estén cerradas. La de Fonfría solo se abre a grupos que llevan un sacerdote para oficiar la misa. Antes de llegar a Biduedo, ya se puede pisar sobre la nieve y seguir el camino original. Una camarera del mesón Betularia cuenta que su familia restauró una casa rural sin subvenciones ante las «pegas» que ponía la Administración para rehabilitar. «Hay un muro caído que nadie arregla ni tampoco la iglesia más pequeña del camino. Las goteras arruinan el altar y nadie hace nada», afirma. Al llegar, por un ventanuco se ve una viga de obra clavada para proteger el altar.

Primera etapa: O Cebreiro-Triacastela, como un cuento de hadas
 Comienza el descenso a Triacastela, ya por el camino original. En el valle, se divisa una gran cantera, cerca de las cuevas de Eirós. Entonces, saltan a la vista varios ejemplos de feísmo. En vez de colocar vallas de madera, los ganaderos protegen sus prados con biondas y guardarraíles de las carreteras, quizás comprados en la chatarra. La gente escribe sobre ellos: «Buen Camino». Al fondo se ven las montañas nevadas del Oribio y los prados de Triacastela, pero las cercas de alambre de espino afean las viejas corredoiras. En Pasantes, hay un merendero de piedra con bancos rotos y un basurero. Cerca, un obradoiro arregló un vallado de piedra. La ruta acaba con los pies cansados al pasar por el centenario castiñeiro de Ramil, en un entorno cuidado. En Triacastela, a las seis no hay misa del peregrino, pese al cartel de la puerta.
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DÍA 2

El Camino de Santiago: etapa de Triacastela a Sarria (por Samos)

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Un trayecto de cuento de Triacastela a Samos dañado por los incendios

Vecinos del Camino reclaman la instalación de baños portátiles para los peregrinos
En el comedor del Complexo Xacobeo de Triacastela, entra un grupo de colegiales y su profesor de Madrid. Tras bendecir la mesa, el tutor propone una votación: «Hoy hemos andado 40 kilómetros, estoy muerto, ¿quién quiere hacer 35 mañana?». Nadie levanta la mano. El cielo estrellado en las solitarias calles de Triacastela anuncia buen tiempo. La calefacción en el albergue de la Xunta permite dormir en las literas sin mantas. De fondo, se oye el rumor del río Oribio. Los campos amanecen helados. En la iglesia sellan la credencial. Pasan pocos peregrinos estos días. Hay humedad en las paredes pero «non hai axudas». En el bar O Peregrino, el taxista El Rubio lleva mochilas a Sarria.

Etapa 2 - De Triacastela a Sarria
A la salida de Triacastela hay dos mojones con flechas amarillas que señalan direcciones opuestas, una a San Xil, el tramo original de 12 kilómetros, y otra al desvío por Samos, a 19. Merece la pena visitar el monasterio. Para visitar a los benedictinos hay que seguir paralelo el río Oribio y un cañón cortado de piedra.

El estrecho sendero pegado a la carretera conduce a la aldea de San Cristovo do Real, cruzada por un río. Son casas grandes de piedra, algunas pintadas de blanco y con ventanas azules. Viven 16 vecinos, ocho jubilados. La iglesia fue restaurada. Pero hay abandono. Un vecino explica que «a agricultura afundiuse e este pobo é moi bonito pero está abandonado, coma toda Galicia». Quiso restaurar su casa de piedra pero «a Xunta quería que a pintase de branco. Nin me deixaron poñer un porche. Así o pobo ten que caer». Se acerca un anciano: «Hai unha pita morta no poleiro e outras dúas fuxiron polo raposo». Pero les preocupa más el incendio de un centenario castiñeiro: «Pasabas por un túnel vexetal e agora é cinza. Dá pena». Lo que era una bucólica corredoira es un triste páramo calcinado.

La ruta sigue hacia Lastres. En la bajada, un peregrino resbala en la calzada helada y, al poco, se estrella un ciclista francés que lleva puestos unos altavoces con música de Edith Piaf. En esa aldea viven dos vecinos. José Ramón Mendoza pone señales en la pista: «Precaución, gallinas sueltas» o «Prohibido defecar». Lo justifica así: «Os motoristas e os dos quad pasan a toda mecha e xa me mataron unha pita. E hoxe pola mañá abrín a porta da casa e vin excrementos dun peregrino. Os alcaldes do Camiño deberían poñer retretes portátiles».

Un viaje de cuento entre castiñeiros centenarios
 La ruta a Samos sigue por corredoiras, con algún derrumbe de muros. Los forasteros ven encanto en la ruina cubierta de musgo, hasta el hormigón del feísmo envejece dignamente y se cubre de tonalidades amarillas y rojas, hasta que la hiedra los come. El segundo tramo a Sarria está enlamado y descuidado o va por pistas asfaltadas. La entrada a la villa es una bajada entre arboleda y pegada a la general. Sorprende los verdes prados y cerezos en flor. En la villa hay gran competencia de albergues porque, hasta hace poco, fue el kilómetro 100 y punto de partida mínimo hacia la tumba del apóstol. Los anuncios de hospedaje ofrecen camas por 8 euros al caminante.

LO MEJOR 1. Paisajes bucólicos. El tramo entre San Cristovo do Real y Lastres transcurre por una vieja corredoira con vistas a verdes prados, un río, cercas de piedra y montañas nevadas. 2. Flechas en las rocas. La ruta está señalizada en árboles, losas y muros cubiertos de musgo. 3. Entorno de Samos. Al monumental edificio, se suma la bella área recreativa de Teiguín.

LO PEOR 1. Salida de Triacastela por arcén. La carretera va pegada al río y a un barranco, sin apenas sendero. 2. Desvío al albergue Forte de Lusío. Rehabilitado por la Xunta en San Cristovo do Real, el acceso a 400 metros está cortado por árboles caídos. 3. Nuevo kilometraje. La nueva medición hace obsoletos los 19 kilómetros desde Triacastela a Sarria por Samos. La distancia real es de 23.



Padre Cristóbal, monje de Samos: «Hay rutas sin mucho sentido histórico, parecen inventadas»


Los religiosos temen que las vías de la Plata, Norte o Portugués «roben» peregrinos al Francés

Texto: E. V. PITA
La Voz de Galicia  26/03/2018

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https://www.lavozdegalicia.es/noticia/galicia/2018/03/26/rutas-sentido-historico-parecen-inventadas/0003_201803G26P9993.htm

 Para llegar al monasterio de Samos hay que atravesar una larga corredoira protegida por un muro de piedra. Hay que sortear charcos, lama y bosta de vaca. Algunos árboles son centenarios de retorcidas formas y las cercas de piedra en los prados, con montañas nevadas al fondo, aportan ese ambiente rústico de bosque encantado que tanto impresiona a los forasteros. La abadía benedictina está encajonada en la apertura de un valle. Por un prado cercano pasea David, un peregrino que llegó de Somport a Samos en noviembre y se quedó en una comunidad llamada Proyecto O Couso, «donde se mezcla espiritualidad, visión alternativa, se hacen meditaciones y hay comida vegana». Ya en Samos, impresiona el monasterio. El albergue está en la parte trasera, junto a la gasolinera y varios bares.
El padre Cristóbal, siempre atareado, se acerca unos minutos a hablar al albergue del monasterio de Samos. La última noche solo durmieron dos peregrinos. Le acompaña el hospitalero Carlos, un jubilado que quiso devolver lo que el Camino le dio. Ya estuvo en Santo Domingo de la Calzada. Su trabajo es voluntario y cada quince días rotan.El problema del enorme edificio es mantenerlo con pequeños donativos, pero la comunidad se autogestiona con su trabajo, el dinero de las visitas y se alimentan con la huerta o la granja. El albergue, decorado como un pergamino medieval, es gratuito pero acepta donativos.
-En los últimos años está llegando una avalancha de peregrinos..
. -Lo que pasa es que no solo vienen del Francés sino también del Portugués, del Norte o de la Plata
.-¿Se ha diversificado?
 -Sí, realmente, el año pasado se batió el récord de peregrinos que llegaron a Santiago, pero antes venían todos por el Camino Francés y ahora vienen por el de la Plata y otros. Son rutas que históricamente no tienen mucho sentido, muchas parecen inventadas.
-¿Cómo funciona este albergue? 
-Es quizás de los más antiguos que está abierto. Desde que se descubre la tumba del Apóstol siempre hubo constancia documental de que el monasterio acogió peregrinos. De hecho, muchos murieron y están enterrados aquí desde casi los principios que se descubrió la tumba.
-Viniendo desde O Cebreiro vimos muchas iglesias cerradas.
 -Hay un programa que va a empezar estos días para que las iglesias del Camino permanezcan abiertas y, de hecho, la nuestra lo estará. Los obispados están de acuerdo en que abran varias horas. En Galicia, estos templos tienen retablos muy bonitos.
-En el monasterio también hay visitas guiadas.
 -Sí, cada hora. Casi todos los peregrinos suelen visitar el monasterio. También hay retiros espirituales de una semana. La época del invierno es distinta, por aquí no pasa nadie. En verano, se llena.
-¿Y qué opina del peregrino de fin de semana o turístico?
 -Con el Apóstol no hay que hacer trampa. Hay que hacer 100 kilómetros aunque hacer tramos cortos también vale. Por aquí pasan de Australia, Alaska o Corea, país del que viene mucha gente.
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DÍA 3

El Camino de Santiago: etapa de Sarria a Portomarín

El traslado del punto kilométrico 100 desde Sarria resucita una aldea
La caballería de la Guardia Civil patrulla los senderos por seguridad en Semana Santa

Texto: E.V.Pita

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https://www.lavozdegalicia.es/noticia/galicia/2018/03/27/traslado-punto-kilometrico-100-sarria-resucita-aldea/0003_201803G27P6991.htm

La nueva medición del Camino de Santiago desbancó a Sarria como kilómetro 100 de la ruta francesa. Esta villa era el punto de partida mínimo que garantizaba la compostela. Ahora, el marco está resituado a 15 kilómetros, en una corredoira de la aldea de A Pena, en Paradela. Aun así, los peregrinos siguen llegando a Sarria en tren y en bus nocturno y florecen las tiendas de deportes y los masajes de pies. Si una cama valía 40 euros en O Cebreiro, aquí se pagan 10 por la presión de la competencia. La entrada original al Vigo de Sarria está desviada por unas obras que han desmontado un puente con base medieval. Pegatinas de protesta recalcan que la Unesco lo protege.

 Algunos albergues privados de Sarria ya están en venta. La hospedera Elisa Ruiz y su hermano, tras la jubilación de sus padres, José Antonio Leña y Paloma, venden su alojamiento por 600.000 euros. Pensaron adaptarlo como residencia de mayores. Sopesan montar otro más pequeño en el Norte. «El Camino siempre crece, el tramo francés se ha demonizado por el turismo, pero es un reclamo, vienen con nieve. Queda algún aventurero, pero ahora buscan comodidad sin ampollas ni tendinitis», dice Ruiz. En un albergue privado, junto a la iglesia de campanario agudo, dos estudiantes erasmus de Milán, Camila y Elena, deshacen sus mochilas. Viajaron en tren desde Pamplona. «Traemos chubasqueros», dice Camila. Ve la predicción del temporal en el móvil. Escribió una tesina sobre el Camino: «Estudié el fenómeno de The Way», el filme de Emilio Estévez. A su amiga Elena le preocupa que el botafumeiro no funcione. Lo leyó en un blog.

Amanece nuboso. El frío corta los labios. En esta tercera etapa, los grupos del WhatsApp están silenciados. Ni idea de lo que pasa en el mundo. En el bar La Escalinata, el taxista recoge mochilas. Su dueño sirve café y tostadas y explica su teoría cíclica: «Neste ano e no 2019 haberá unha baixada de xente, pero subirá no 2020, no ano santo, e logo no 2022».

Reto 2021: De Sarria a Portomarín
Cerca de la torre un guardia civil saluda: «Buen Camino». Cerca, en un cruceiro y humilladero, paran unas universitarias del Francisco de Vitoria para rezar. Paulina Mendieta, de Ciudad de México, terminó en Valencia un máster en Ciencias de la Familia y el Matrimonio y explica su viaje espiritual: «El Camino está en mi lista de cosas que hacer antes de morir. Vengo a hallar respuestas, a forjar la voluntad». Un viejo con muletas y luego otro mendigan. El tramo a Barbadelo atraviesa el bucólico puente medieval de A Áspera, va paralelo a la vía del tren y una dura cuesta arranca por una corredoira flanqueada por castaños y losas con musgo.

En la loma, peregrinos en fila india avanzan por unos prados más cosmopolitas que Times Square: una anciana de Singapur, un padre y su hijo de Pekín, un estudiante coreano y la argentina Valeria, que hizo grupo con un alemán y una española. La neoyorquina Vanessa Illanes (su padre era de Oleiros) reúne a su grupo de peregrinos vip para una visita a la iglesia románica de Barbadelo. Un vecino avisa de que está abierta. En el 2010, Illanes fundó la agencia americana Andarspain de rutas jacobeas de lujo para anglosajones. Duermen en camas rústicas en pazos de amigos en Monterroso, Santa María en Arzúa y Andreade. Beben godellos y ribeiros, degustan pulpo en Melide y celebran la llegada a Santiago con una mariscada. «Han visto The Way, les recuerda a Inglaterra, les gusta visitar iglesias que llevan en pie seis siglos», dice. Ella misma reformó una casa del siglo XVII en Arzúa. Ahora le piden los Caminos Norte, Primitivo y Portugués. El guía es el catalán Álex Porras, que organiza safaris. Llega una furgoneta y sirven al grupo un piscolabis.

 La ruta sigue hacia Ferreiros. Un joven peregrino inglés camina en sentido contrario: «Vuelvo a casa desde Santiago», dice.

De Sarria a Portomarín con vigilancia de la Guardia Civil
Al poco, pasa un escuadrón de caballería de la Guardia Civil. El cabo Carretero cabalga con otros cinco jinetes en sentido contrario «para dar mejor cobertura». El dispositivo de seguridad de vigilancia en el Camino en Semana Santa incluye motoristas, Seprona y vigilancia en cruces. Las infracciones penales en la ruta disminuyeron un 40 %, según el Gobierno. La aldea de Ferreiros es ahora el kilómetro 100,7. La regenta del bar, Berta Díaz, vende barritas energéticas y cuenta: «Ahora llegan buses cargados de grupos que ponen el sello aquí, porque es el punto mínimo. Son españoles con prisa, con una semana de vacaciones». Acaba de montar un albergue privado allí. El Camino sigue, entre regatos y lama, y los romeros se paran a fotografiar la aldea de Parrocha, con una casa ruinosa. «Los dueños viven en A Coruña, ni la venden ni la arreglan», dice una vecina. Cerca del puente de Portomarín, el temporal empapa a todos.

Etapa 3 - De Sarria a Portomarín

LO MEJOR 1. Canalizaciones de regatos. Los altillos de piedra ayudan a mantener la botas secas. 2. Aldea de Parrocha. Los peregrinos se paran a fotografiarla por su aspecto rústico. 3. Altares y cruces con piedras. Los peregrinos dejan mensajes en mojones y apilan pedruscos.

 LO PEOR 1. Caminos embarrados. Sí, es un camino milenario, todo está derruido, pero el agua socava el firme. Hay lodo y charcos. 2. Pelegrín descolorido. En una fuente (km. 106) aún luce la mascota del Xacobeo 93. 3. Románico y autocaravana. Ante la iglesia de Ferreiros, hay una caravana, aperos y tendales.

Un negocio de comida picante para satisfacer a los coreanos

Un extrabajador de Vulcano superó el «tax lease» yéndose a O Cebreiro y abriendo una tienda

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Texto: E. V. PITA

PORTOMARÍN

Publicado en La Voz de Galicia el 27/03/2018

 «Oye, que yo me quedo a vivir aquí», explicó por móvil el trabajador de una auxiliar del metal Guillermo Lamas, vecino de Chapela. Dicho y hecho. Unos años después, vende comida picante para coreanos en su tienda Peter Pank en Montrás, un guiño a la movida viguesa. Estampa su sello en las credenciales con un curioso personaje: un punki.Su tienda, en unas cuadras reformadas, atrae a los clientes por sus vieiras pintadas a mano y material de deporte como palos de senderismo, bordones, chubasqueros o mochilas. Los irlandeses compran ciertos productos, otros forasteros, otros. Sin embargo, Guillermo Lamas y su compañera, Olga Rodríguez, se dieron cuenta de que los coreanos miraban mucho pero no adquirían ningún suvenir. En lenguaje comercial, eran turistas de alpargata o de bocadillo.

Estos asiáticos son estudiantes sin dinero que sobreviven con la paga paterna, pero son los únicos que dan vida en invierno a Paradela porque en Corea del Sur hay vacaciones hasta febrero. Vienen por razones cristianas y porque sus universidades les dan créditos. Un día, a Lamas se le encendió la bombilla. A los coreanos les podía vender comida porque ellos se pirran por lo picante. Consultó varias webs y se fijó en la comida del país asiático para conocer sus gustos. Compró por Internet fideos precalentados, purés y puso en la puerta anuncios con pictogramas coreanos, «aunque ellos andan con móviles que traducen». Y acertó: «Este invierno he vendido toda la estantería».

Ahora teme que en Sarria le copien la idea. La dependienta incluso sabe saludar en coreano y decir gracias.Pero ¿cómo acabó un trabajador del metal de la ría de Vigo en un remoto paraje de Paradela? Según cuenta, la crisis del tax lease, en el 2009, hundió a las subcontratas del astillero de Vulcano, al borde del concurso de acreedores. Se olió una quiebra y se marchó a cruzar en pleno diciembre O Cebreiro nevado. Al llegar al cruce de Liñares, se metió por una pista con nieve hasta la cintura. «Un taxista me previno y no le hice caso. Di vuelta a los cuatro kilómetros», cuenta. Al llegar a San Cristovo do Real, cruzó el puente y se enamoró de un molino. Fue cuando llamó a casa. Se afincó en Paradela, trabajó en una granja y conoció a una dependienta, Olga Rodríguez. «Su pueblo se vació, ella vendía un paquete de arroz al día, pero los peregrinos pasaban a millares por el Camino», relata. Al poco, compraron una cuadra y la rehabilitaron. Como gancho, colgaron el muñeco de una meiga en la ventana.

Los negocios proliferan en este tramo de Sarria a Portomarín y en algunas casas, «incluso ricas», ponen botellas de agua y fruta en la puerta para «pagar la voluntad a un euro» cuando pasan miles de romeros sedientos durante los meses de verano.Olga Rodríguez sirve un café y un pastel de almendra de una panadería de Paradela. Una americana lo ve y compra otro. Lamas lamenta la falta de visión empresarial: «El gallego es bueno en montar bares y hostales pero nadie ha puesto un bus directo desde el aeropuerto de Lavacolla a Sarria, deben ir a Lugo», dice.

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DÍA 4

 

El Camino de Santiago: etapa de Portomarín a Palas de Rei

Texto: E.V.Pita

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https://www.lavozdegalicia.es/noticia/galicia/2018/03/28/peregrinos-desafian-mal-tiempo-echando-refugio/0003_201803G28P8991.htm

Los peregrinos desafían el mal tiempo echando de menos algún refugio

El aguacero no frenó a los caminantes, que se encontraron bares y albergues cerrados
  
Los últimos cinco kilómetros de bajada a Portomarín coincidieron con una borrasca. Ríos corriendo por caminos embarrados. Hasta las vallas de hormigón se cubren de moho. Cruzar el puente del embalse fue una lucha contra el aire. La única protección del peregrino es el poncho, porque nadie pone refugios en el camino. Unas mexicanas con ingenio resguardaron sus mochilas con bolsas negras de basura. Portomarín ahora está más cerca del kilómetro 100 y mucha gente llega al mediodía sin nada que hacer. Algunos proponen que haya buses a Lugo.

La entrada en Portomarín es espectacular. Los peregrinos, calados hasta los huesos, suben por una escalinata medieval reconstruida tras el embalse. En el albergue privado esperaba el autocar de un colegio con 57 alumnos bulliciosos de Salamanca que hacen su viaje fin de curso desde Sarria a Santiago a pie. Su tutora, Milagros Pierna, necesitó que las hermanas le cosieran una ampolla. Renunció a la silla de masajes del albergue. «Tengo tres piernas, pero solo me funcionan dos», bromea. Es su novena peregrinación, incluidos el Camino Inglés y el Portugués. «Subir la cuesta de Pontedeume es un rompepiernas, me reventó». A las 23.00 horas apagaron las luces del dormitorio de un albergue privado de Portomarín. Desde el saco de dormir se oye la ventisca.

A las 7.00 horas, las bombillas se encienden. Fuera, caen calderos de agua. Por la plaza de la iglesia-fortaleza, con un impresionante rosetón, solo caminan peregrinos cubiertos con ponchos. La camarera del único bar abierto mira por la ventana: «Admiro su fuerza de voluntad». Dice que el día anterior unos ingleses le pidieron que les preparase de desayuno huevos con beicon. Los asiáticos prefieren arroz.

Decenas de colegiales cruzan el puente en fila india hacia un desvío complementario por viejas corredoiras enlamadas. Un alemán y una argentina se detienen a leer los mensajes de ánimo colgados en una cruz de hormigón. Siguen por una carretera con granjas de pollos automatizadas. Plantaciones de pinos y, luego, de eucaliptos, que sustituyen a las especies autóctonas, a veces sin respetar los 30 metros de distancia al camino. En Toxibó (Portomarín), un incendio arrasó un pinar. Sobrevivieron los viejos castaños. El aguacero lanza gotas heladas contra la cara y rachas de 60 kilómetros por hora alzan los ponchos. El agua se cuela por las botas. En un bar cerrado en Gonzar, está aparcado el camión del escuadrón de caballería de la Guardia Civil. Jinetes y peregrinos se resguardan en un porche. Un agente comenta: «Hoy no salimos. Está todo encharcado». La ruta sigue por corredoiras con losas para sortear los regatos. La subida a Castromaior (Abadín) es dura por el granizo y el viento. En el alto se distinguen las cuatro murallas circulares del castro y los fosos. Un italiano mira asombrado: «Increíble». Al poco, un rayo vuelve azul el cielo.

Durante la ruta por viejas corredoiras con vallas de madera enmohecidas pasa un matrimonio mayor asiático. Hacen equilibrios para sortear la lama. Al poco aparece un joven surcoreano rapado con pinta de monje que lleva en la mano un monopatín. Cuenta que se llama Seulho Park, que tiene 29 años y que, cuando trabaja en compañías de exportación, reside usualmente en Los Ángeles, California, Estados Unidos. «Ahora estoy desempleado y voy a Fisterra: llegaré el 13 de abril», explica. Le gustan las montañas, la nieve y el vino. Le acompaña un compatriota que supo del Camino por Internet tras quedar intrigado con las flechas amarillas. Viajó desde Seúl a París para hacer la ruta jacobea. Se interesa por la comida gallega, el pulpo y el marisco. Más tarde, en Las Ventas de Narón, Seulho se sorprende de que el año santo sea en el 2021. El tramo restante a Palas de Rei es de bajada. La lluvia no impide admirar el cruceiro de Ligonde, en Monterroso. Una americana le saca una foto y sigue intrigada. Al poco, un bar ofrece abrazos gratis.

Etapa 4 - De Portomarín a Palas de Rei

LO MEJOR 1. Aldea de Ligonde (Monterroso). Su cruceiro enclavado ante un viejo castaño con bancos remite a lo ancestral. Los contenedores de basura de la aldea están cubiertos con cajones, algo elogiable, y la excepción. 2. Escalinata de Portomarín. Espectacular recibimiento, con portal de refugio y vistas al embalse. 3. Área recreativa de Os Chacotes (Palas de Rei). El albergue parece cerrado, pero el entorno de ocio es apacible.

 LO PEOR 1. Plantación de eucaliptos. En Monterroso se ven talas de pinos y plantaciones de eucaliptos sin respetar los 30 metros de distancia. 2. El 1 % cultural. En algunas aldeas se ven carteles de inversión en rehabilitación, pero sin obras. 3. Bares y albergues cerrados. La ruta atraviesa auténticos pueblos fantasma sin un alma por la calle. Bares y albergues están cerrados al mediodía.

«Discutimos mucho, pero ahora andamos kilómetros calladas»

Kate Matthews y su madre. Sonia, dicen que hacer la ruta ha vuelto a unirlas

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https://www.lavozdegalicia.es/noticia/galicia/2018/03/27/discutimos-andamos-kilometros-calladas/00031522183239467206686.htm

Texto: E. V. PITA
Palas de Rei
Publicado en La Voz de Galicia el 28/03/2018

Entre una madre y su hija suele haber riñas. Una buena terapia para reconciliarse es superar juntas chaparrones y rachas de 60 kilómetros por hora caminando por senderos embarrados por el lugar más recóndito del mundo. Andar sin parar bajo un diluvio y en silencio las ayuda a rebuscar lo mejor de sí mismas. Esa es la historia de Kate Matthews, de 20 años, y su madre, Sonia. Discutieron, pero el Camino las unió. Ambas viven en la ciudad de Seattle, en el estado de Washington, sede de la cadena de cafeterías Starbucks, el gigante del comercio electrónico Amazon y la multinacional informática Microsoft, de Bill Gates. Sonia Matthews suelta una carcajada al mencionarle estas compañías, igual que si en China oyes el nombre del Dépor o el Celta. Hace medio año, Kate se trasladó a España para estudiar en la Universidad de Granada y mejorar su español. Pero hace unos meses, su madre se divorció. Sin dudarlo, la animó a volar desde Seattle para visitarla a Andalucía. En su reencuentro, planearon cumplir un sueño de Kate: hacer el Camino. «Hemos discutido y discutido, pero ahora estamos bien juntas», subraya.

Salieron de Sarria y, en el tramo de Portomarín a Palas de Rei, se enfrentaron juntas a ventiscas y lloviznas. Descansaron en Palas de Rei, en el albergue Zendoira, que sustituyó las literas por las cápsulas ideadas por el japonés Kisjo Kurokawa. Ya secas y sentadas en su litera con cortina, Kate narra la historia de ambas y cómo la ruta jacobea las unió. «Hace dos años estábamos en Seattle y queríamos hacer el Camino: siempre fue algo especial, un sitio en el que podíamos reflexionar y pensar sobre nuestras vidas. Recientemente, mis padres se divorciaron y para mi madre es muy importante redescubrirse a sí misma. Este viaje es mi oportunidad de ayudarla», cuenta.
«Para mí, es un momento de descansar de una vida apurada y recordar que debo ir con calma, tomarme las cosas despacio y disfrutar más de la vida», añade esta estudiante en Granada que solo lleva dos días en Galicia a pie. Le sorprende la forma de hablar en el norte, muy diferente a la de Andalucía, porque «en el sur no pronuncian las eses, dicen "adió"».

Sus dos días desde Sarria le permitieron disfrutar de los paisajes verdes. «La gente que hemos conocido es muy simpática, esta es la mejor parte del Camino», recalca. «Con mi madre camino en silencio kilómetros y kilómetros, porque ya nos conocemos», dice. Compara las literas de otros albergues y las camas japonesas. «Meterte en una caja es bueno porque tienes intimidad, pero, por otro lado, es más difícil saber quién duerme a tu lado. Pero por la noche me parece bien y es moderna», afirma. En el bar del Zendoira, unos paisanos comentan un programa de baile en la televisión. El dueño, Santiago Fernández, prevé muchos peregrinos para esta Semana Santa.

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DÍA 5

El Camino de Santiago: etapa de Palas de Rei a Arzúa


Jubilados voluntarios madrugan para abrir iglesias y sellar credenciales
Peregrinos «emigran» a las rutas del Norte para disfrutar de un entorno sin turistas

Texto: E. V. Pita
Publicado en La Voz de Galicia     29 de Marzo de 2018

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https://www.lavozdegalicia.es/noticia/galicia/2018/03/29/jubilados-voluntarios-madrugan-abrir-iglesias-sellar-credenciales/0003_201803G29P6991.htm

Noche tranquila en una cápsula japonesa en Palas de Rei. Cuatro días después de salir de O Cebreiro, ni un minuto perdido con las redes sociales. Si caminas no puedes cotillear en Facebook o Instagram. Algunas luces de móviles parpadean en las literas, pero a las 7.00 horas salen los primeros mochileros del albergue Zendoira. La ruta de Palas de Rei a Arzúa tiene fama de rompepiernas por subir y bajar colinas a lo largo de 29,5 kilómetros. La buena noticia es que, con el cambio de hora, hay más luz. Las plantas de los pies están doloridas, hay agujetas y molesta andar con calcetines empapados. Las botas siguen húmedas, pese a dejarlas en la calefacción con papeles de periódico dentro.

Son las 8.30 horas, y los peregrinos Fernando Márquez y Fernando Mambrona salen de desayunar frente al Ayuntamiento de Palas. Durmieron en el albergue de la Xunta, que aún conserva el logotipo del Pelegrín del Xacobeo 93. Esa mañana, hubo un apagón y se vistieron a oscuras. Hacen el Camino Primitivo, que confluye en esta villa, mientras que el del Norte sale en Melide. La pasada tarde los pilló la borrasca en el sendero primitivo, que se inundó, y se desviaron a ciegas por una carretera hasta Palas. Ellos prefieren salir desde Oviedo para disfrutar de la tranquilidad de sentarse en una terraza. Al Camino Francés lo tachan de «destino vacacional». Márquez hizo el del Norte en bicicleta, la Ruta de la Plata y el Francés dos veces, saliendo de Somport, a plazos. «Cambias de estar todo el día en el trabajo y conoces a otra gente», añade. «Vemos este verde y alucinamos», resalta Mambrona.

Solo llovizna. La senda transcurre entre robledales y con cruces por carretera. Hay un botón para activar una señal de precaución para peatones pero no funciona. En San Xiao do Camiño, rehabilitan casas. Su iglesia está abierta a las 9.30 horas y, dentro, un paisano mayor sella las credenciales. Es sorprendente porque solo estaban abiertos el santuario de O Cebreiro, Triacastela y Barbadelo. El Obispado de Lugo planea abrir los templos de las aldeas en Semana Santa. El hombre de los sellos se llama Manuel Quintero. Trabajó en varios oficios, y es el más destacable el de constructor, pero una deuda lo dejó en dique seco. Ahora es el voluntario de Palas de Rei y viene en coche a abrir la iglesia románica con una pila bautismal del siglo XII porque es el único sitio para sellar en este tramo. Los peregrinos dejan donativos, agradecidos. Quintero madruga a las 8 de la mañana y a las 6 en verano para abrir. Se va al comer. «Estou facendo algo importante: levo dez anos poñendo selos. En Palas tiñan necesidade dunha persoa para atender isto fóra dos seus horarios», dice. Y añade: «A miña vida foi preciosa, teño netos, pero tamén hai que subsistir».

Continúa la ruta por senderos embarrados, gándaras, eucaliptales y un tramo de la futura autovía de Santiago a Lugo. Una veintena de ciclistas portugueses pasan a toda mecha, como si hiciesen motocrós, saltando por los charcos y animando a los romeros con un «¡Buen Camino!». Al poco pasan unos colegiales con la música de estilo trap a tope y coreando letras machistas.

En Leboreiro se vuelve a respirar toda la magia medieval del Camino. Además de tenerla bien conservada, han colocado bancos verdes para los peregrinos, a quienes les impresiona un cabazo frente a la iglesia. Dos vecinos mayores aclaran que su aldea no es que sea bonita, «sino antigua». La mexicana Paula Mendiata: «Es como caminar por un río seco». Pasado un polígono industrial y una chatarrería, retrocedemos al Medievo en el puente del río Furelos, en la entrada de Melide. Hay casas rehabilitadas que conviven con el hormigón. La iglesia abre.

En Melide hay feria y bullicio. Un menú del peregrino ofrece pizza y kebab a 9,5 euros. Muchos extranjeros querían comer pulpo en Melide, pero no entran en los bares y siguen deprisa hacia Arzúa. Hay una especie de locura colectiva que impulsa a no parar de andar y que recuerda al personaje de comedia Forrest Gump o a una cinta transportadora de gimnasio. Así que, salvo tres chicas de oro norteamericanas que miran escaparates, los demás pasan de largo de la villa. El último tramo de interés de esta ruta es el kilómetro 50. Hay que cruzar un río saltando por grandes rocas y luego atravesar un bosque donde parece como si los robles luchasen con sus ramas para impedir que los eucaliptos invadan la corredoira. Algunos peregrinos se alojan en el albergue de la Xunta de Ribadiso, inaugurado en el Xacobeo 93, para ahorrarse la subida a Arzúa.

Etapa 5 - De Palas de Rei a Arzúa

LO MEJOR 1. Leboreiro. Famoso por su cabazo (hórreo de mimbre) y su puente, la aldea se esfuerza por guardar la estética. 2. Paso de río con piedras. En el kilómetro 50 hay un paso de piedra en un bosque de cuento. 3. Variedad de hórreos. En este tramo hay gran variedad de silos de grano. Destacan los de madera pintada de colores.

 LO PEOR  1. Entrada en Melide. La llegada a la villa transcurre por un descampado con farolas y vistas a las traseras de edificios. 2. Publicidad. Pegada en árboles, sobre carros de labranza o en remolques. 3. No dan tiques. Muchos negocios del Camino no dan recibos si no se les pide.

Enseñando a decir «lluvia» en un escenario «mágico»

Lisa Beisenköetter es una profesora alemana que muestra la ruta a sus alumnas

Texto: E. V. PITA
Publicado en La Voz de Galicia el 29/03/2018

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https://www.lavozdegalicia.es/noticia/galicia/2018/03/29/ensenando-decir-lluvia-escenario-magico/0003_201803G29P6993.htm

 Una maestra y sus cuatro alumnas adolescentes cantan alegres canciones que recuerdan a la banda sonora de Sonrisas y lágrimas en una mesa de O Fogar do Camiñante, pasado el kilómetro 61 de la ruta a Santiago. El bar cuelga un cartel con forma de botafumeiro en el que ofrece menú-desayuno del peregrino a 3,20 euros, incluida la tortilla con beicon.El dueño inauguró el bar el jueves previo a la Semana Santa. Tenía un mesón en Lugo, pero, tras diez años de actividad no pudo pagar el alquiler y apostó por mudarse a un lugar con grandes oportunidades de negocio: el Camino. No lo dudó cuando le ofrecieron una casa a medio camino entre Palas de Rei y Melide. Ahí se concentran tres bares. El hostelero regala botellines de agua a los romeros que van a comprarla, porque él también fue peregrino.

Entre sus clientes más madrugadores estaban aquella profesora y sus escolares. Lisa Beisenköetter hizo el Camino desde Francia hace dos años y medio y ahí vio a un grupo de maestros y estudiantes. Ella estaba en su fase de formación profesional y pensó: «Vale, yo tengo que hacer esto algún día con mis alumnos».Entretanto, viajó a Tanzania, aprendió suajili y casi se olvida del español. Regresó a Alemania. Llegó un día a las cinco de la tarde y pidió a sus padres un deseo especial: «Les dije que me hiciesen un desayuno con montaditos». Lisa adora las panaderías alemanas, siempre repletas de variedad, y lo que más le gusta desayunar son unos panecillos de semillas que se untan con mil sabores, como el queso con nueces. Otros germanos dicen lo mismo. Durante su etapa en el Camino echa de menos esos bocadillos del desayuno tanto como el español que viaja al extranjero añora la tortilla de patatas y el jamón serrano.

Finalmente, Lisa se convirtió en profesora de español en un colegio de Münster, en el norte de Alemania, y convenció a un joven docente de Religión de que la acompañara: «Y aquí estamos». Sus clases son muy colaborativas y cuatro adolescentes se animaron a hacer el viaje y ayudaron a su maestra a organizar la ruta para abrazar al Apóstol a la vez que aprenden español.«Organizamos todo juntas: las chicas buscaron qué parte del Camino querían hacer y cómo llegar y dónde dormir», explica. Empezaron desde Sarria y, durante la caminata, se les unió otro compañero mayor y su esposa. Para hacer más apasionante el aprendizaje salieron sin reservar alojamiento, con la incógnita de dónde dormir cada noche. «Somos un grupo pequeño, no es difícil», afirma.

Cuando lleguen a Santiago quieren aprovechar el tiempo libre para ver alguna procesión de Semana Santa. Entre las nuevas palabras que aprendieron las niñas en esta etapa figura lluvia. Les sorprendió el temporal, pero van más despacio para descansar. Para darse ánimo en la ruta, cantan. Lisa siente pena de las casas en ruinas que ha visto desde Sarria, pero resalta que «estos pasajes tan antiguos tienen su atractivo porque parecen mágicos, sacados de los cuentos de hadas». Más tarde, una de las alumnas comenta en español: «Me gusta el Camino... sin lluvia».
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DÍA 6

El Camino de Santiago: etapa de Arzúa a Pedrouzo

La peregrinación repuebla aldeas con tiendas, bares, albergues y casas nuevas
Los alojamientos privados con recogida de mochilas restan usuarios a los de la Xunta

Texto: E.V. Pita

Publicado en La Voz de Galicia el 30 de marzo del 2017

Link original en:
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/galicia/2018/03/30/peregrinacion-repuebla-aldeas-tiendas-bares-albergues-casas-nuevas/0003_201803G30P10991.htm


La sexta etapa del Camino por Santiago arranca en Arzúa a las 8.00 horas. Cae llovizna pero el camino será más relajado, con 20 kilómetros por tramos llanos. La iglesia está abierta y el propio peregrino puede autosellarse la credencial. En la calle, dos señoras mayores y una monja saludan con un «buen camino».

 Un camino complementario por un bosque de robles y eucaliptos evita el paso por carretera. Un grupo de cacereños comenta: «¿Y este eucalipto estaba aquí en el siglo III?». Luego, debaten sobre si Jesús fue el mayor influencer o sobre las letras de los raperos. La senda desemboca en prados reverdecidos por la lluvia y empiezan a verse casas en construcción y hormigoneras. Un obrero informa de que construyen una tienda para peregrinos.

A la altura de Taberna Vella se ha creado una aldea internacional. En una orilla vive una señora alemana y, al lado, un gurú llamado Bruno que quiere llevar a cabo un proyecto llamado El Muro de la Sabiduría. Los terceros en asentarse en el lugar son la neoyorquina Vanessa Illanes y el guía catalán Alex Porras, que se ha subido a un abeto para podarlo. Vanessa compró una casa antigua en el 2014 y tardó tres años en lograr la licencia de reforma por estar al lado de la vía jacobea. La comisión de arquitectos de Patrimonio revisó los cambios y le vetó las ventanas porque eran cuadradas y no rectangulares y no estaban hundidas en la pared. «Llevo un año con electricidad solo para las bombillas porque aún no tengo permiso para aumentar la potencia ni calentar el suelo radiante», cuenta.

Unos metros adelante, la nueva autovía de Santiago a Lugo cruza el camino. Por el viaducto pasa un romero francés de 70 años en sentido contrario que va a Lyon.En Boavista también se reforman casas y los bares han instalado terrazas donde los peregrinos estiran las piernas antes de continuar hasta Pedrouzo. Por este tramo, hay túneles vegetales y caminos tan viejos que los muros están cubiertos de turba. Siguen el feísmo rural y las casas abandonadas pero la hiedra se traga las paradas de bus. En los marcos, alguien escribió mensajes de una expedición del 2017 sobre enfermedades raras. Se ven muchas papeleras. Luego, el bosque se divide en dos. En una orilla, crecen altos eucaliptos y en la otra abetos. Parecen paisajes de Australia y la Selva Negra. En la soledad, se oyen graznar cuervos, trinar petirrojos y el ruido de camiones que pasan por una nacional, que se entrecruza con el camino. En Santa Irene, se divisa el Pico Sacro. En este albergue de la Xunta notan una bajada de los huéspedes por la competencia de alojamientos privados que reservan on-line y recogen las mochilas que los romeros mandan en taxi.

En la calle principal de Pedrouzo han abierto pizzerías, tiendas y también alojamientos por el tirón de los peregrinos. En el albergue, los caminantes parecen zombis, medio cojos. De noche, comentan en la cocina alegres sus anécdotas del viaje desde Sarria. Cuentan que pedían chupitos en cada bar para animarse a subir las cuestas. Solo queda un día para ver al Apóstol.

LO MEJOR 1. La convivencia. En la cocina de un albergue de Pedrouzo, peregrinos de Argentina, Dinamarca, Brasil y Cáceres comparten espaguetis y tapas. 2. Aldea de Calle. Conserva casas tradicionales, el suelo está enlosado y hay bares y tiendas. 3. Túneles vegetales. Es el tramo con más entradas envolventes en bosques, de abetos, robles o eucaliptos que recuerdan a los cuentos de hadas.

 LO PEOR 1. Cruces peligrosos. En esta etapa, las señales luminosas funcionan al pulsar el botón para cruzar el vial pero hay muchas intersecciones con riesgo. 2. Árboles caídos. La senda está cortada por dos árboles en A Calzada, prueba de que nadie revisa. 3. Publicidad con música. Cerca del kilómetro 21, un albergue de Pedrouzo se anuncia en una finca privada con pantalla digital y música clásica.

«No me entrené para cuestas»

Ana Cristina Ayala es una peregrina de Detroit. Donde reside también su marido, Eduardo, en Michigan, Estados Unidos, el terreno es mucho más plano

Texto: E.V.Pita
Publicado en La Voz de Galicia el 30/03/2018

Ver link original: https://www.lavozdegalicia.es/noticia/galicia/2018/03/30/me-entrene-cuestas/0003_201803G30P11991.htm

 Michigan, en Estados Unidos, es completamente plano. No hay ni una cuesta cerca de Detroit. Por eso, la norteamericana Ana Cristina Ayala, que vive entre praderas, llanuras y grandes lagos ignoraba a lo que se exponía si volaba a Galicia a cumplir su sueño juvenil de hacer el Camino de Santiago.

«Todo allí es plano y me entrené antes de venir, pero no sabía a lo que me enfrentaba», dice mientras ordena su mochila en el albergue de Arzúa. Pasó una noche dura por las agujetas y dolores musculares. Su marido, Eduardo Ayala, la acompaña tras superar una operación en un pie. «Él no entrenó nada y lo veo muy callado, si le duele no lo sé», bromea la esposa. Ayala oyó hablar del Camino y le pareció «muy interesante, pero la vida te lleva por otros senderos, matrimonio, hijos, trabajo». Pospuso ese sueño y «solo fue un buen recuerdo» hasta que hace dos años una pareja de norteamericanos que lo habían hecho varias veces «trajeron a mi mente el viejo recuerdo».

 A la hija de una amiga le preguntó varias veces cómo era el terreno en el Camino de Santiago «pero ella nunca me lo dijo. Si lo hubiese hecho yo jamás me habría animado a venir (se ríe)». Iba a partir sola para esta caminata de cinco días pero «mi hija mayor se quedó al cuidado de la pequeña y mi esposo se vino conmigo». Finalmente, el matrimonio voló desde Chicago a Madrid y tomó un tren hasta Sarria. Además del jet-lag, el viaje en avión le dejó doloridas las rodillas. Y los dos primeros días la postraron «machacada» de tanto caminar monte arriba y monte abajo. Galicia le resultó familiar con Detroit por su clima «singular».

 «Allí llueve, cae nieve con el sol, hay nubes, sopla aire». Pero no contaba con los rompepiernas de las colinas gallegas y las subidas de Barbadelo, Castromaior y la bajada de Vilachá. «No me esperaba esto», cuenta sorprendida y con sus piernas doloridas. La tarde la pasó tumbada en su litera leyendo en su tablet. Ya en Pedrouzo, Eduardo Ayala muestra en su mano un fruto marrón. «¿Esto se come?». Sí, es una castaña.

«El Camino es la vida»

Patrina Kaye es una bloguera filipina que decidió hacer el Camino de Santiago por motivos religiosos

Texto: E.V.Pita
Publicado en La Voz de Galicia el 30/03/2018

Ver el link original en:
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/galicia/2018/03/30/camino-vida/0003_201803G30P11992.htm
 
Patrina Kaye Cáceres, nacida en Tacloban, en Filipinas, escribe el blog Mspatsperous, especializado en recetas de comida. Cada viernes muestra un plato. Vive en Madrid y decidió hacer el Camino de Santiago por motivos religiosos. Al terminar la ruta confía en escribir su experiencia en su bitácora digital. Pero ahora tiene temas más urgentes en los que pensar: «Mi madre ha sufrido un ataque al corazón y, en cuanto llegue a Santiago, debo volver a mi país a cuidarla».La ruta jacobea decidió hacerla como «promesa» después de que su tío le hablase de la espiritualidad del Camino.

 «Detrás hay un componente religioso», dice mientras prepara pasta a la carbonara en un albergue privado de Pedrouzo. Unos andaluces le ponen música de Chayán porque a ella le gusta tararearla. «Para mí, el Camino es como la vida. Da igual que llueva o que haga tormenta, tú debes seguir adelante, pase lo que pase», dice. La noticia de la enfermedad de su madre le llegó hace un mes y, «Fue cuando tomé la decisión de marcharme de España».

Pero antes quiso cumplir su promesa de peregrinar a Santiago. En la última jornada confraternizó con varios amigos de distintas nacionalidades y comentaron hasta la medianoche en la cocina las mejores anécdotas de su viaje espiritual con fondo musical de Queen en plan chill-out.
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DÍA 7

 

El Camino de Santiago: etapa de Pedrouzo a Santiago de Compostela

Los eucaliptos tapan las tres torres de la catedral en el Monte do Gozo
El albergue parece un complejo «fantasma», duerme poca gente y el bar está cerrado

Texto: E. V. PITA
Publicado por La Voz de Galicia el 1 de abril del 2018

Link original:
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/galicia/2018/04/01/eucaliptos-tapan-tres-torres-catedral-monte-do-gozo/0003_201804G1P8991.htm

Es medianoche. La argentina Valeria Giudice, de 27 años, ofrece unos espaguetis con tomate que un amigo alemán cocinó en un albergue privado de Pedrouzo (O Pino). Hay tertulia, cena y buen humor. La joven bonaerense aprovechó una pasantía de psicopedagogía en Madrid para caminar desde Sarria. Trabó amistad con una española, pero esta tomó un taxi para llegar a tiempo a su vuelo en Santiago. Su nueva amiga es la brasileña Natalia Ponzi, de Recife, Pernambuco. Cursa un máster en Madrid y se animó a hacer el Camino cuando vio por Internet la «facilidad de hallar albergue». No leyó el libro de Paulo Coello, pero vio The Way. «El Camino engancha: vine sola para meditar, pero hice amigos», resalta.

Ya de madrugada, con ronquidos de fondo, dos mochileros abandonan de puntillas el dormitorio de seis literas. Al alba, a las 8.00 horas, sale el resto. La calle desierta de Pedrouzo se llena de caminantes cojos que arrastran los pies como zombis. La séptima etapa se adentra por una carballeira invadida por eucaliptos. La pista está cortada por un árbol caído. Los colegiales de Salamanca sacan fotos a las vacas y cantan alegres Alabaré, alabaré a mi Señor y Al partir, de Nino Bravo. El GPS de su profesora, Milagros Pierna, avisa de un giro hacia un prado. «El móvil me dice todo. En Portomarín perdí 2.500 kilocalorías», dice.

 En un restaurante de la general, la camarera charla en alemán fluido con las alumnas de Lisa, que desayunan en la terraza con sus bandejas llenas. «En verano, a las seis de la mañana tenemos colas enormes de clientes con las frontales encendidas», cuenta. Madrugan para ir a la misa del peregrino de Santiago del mediodía y ver el botafumeiro. Mira su reloj: «Ya no llegáis».

A la salida del bar, pasa cojeando Irene Rincón, de Arganda del Rey. «Vine a rastras desde Arzúa, subía las cuestas marcha atrás, llegué tres horas tarde, pero una chica me hizo compañía», explica. Mira agradecida a la buena samaritana. Su gran aventura fue subir en un tractor. Pararon a un agricultor y las llevó de un marco a otro. «Era mi sueño», dice.

El camino alterna bosques y prados y bordea las pistas del aeropuerto de Lavacolla. Un avión despega mientras el joven portugués Joâo Gomes comenta divertido que esa noche se cayó de la litera. Cuando vuelva a Oporto cambiará «cosas». Le acompaña el médico Ian Matthias Ng, de Singapur. Salió de Roncesvalles sin ropa de nieve y, desde Burgos, viajó en tren a Sarria. «Estaba estresado por mi trabajo: con todo este verde, desconecté», dice. La ruta sigue por un pequeño paraje cenagoso que recuerda a Jurassic Park y desemboca en un túnel de cemento donde un colombiano vende suvenires.

Al poco, el sendero queda encajado entre la carretera y las obras de la autovía Santiago-Lugo. Una excavadora abre un nuevo trazado del Camino. Sigue el bosque, los regatos y la iglesia de Lavacolla. Hay señalización con postes. Propiamente, el sendero milenario del bosque acaba en la subida a San Marcos. A partir de ahí empieza el cemento y el asfalto. Se ven chalés y los obreros reforman casas en ruinas. Por allí aparece el guía Álex Porras, atareado en montar un pícnic en el Monte do Gozo para sus peregrinos vip. Durmieron en un pazo de Arzúa. Asoma la cima del Pico Sacro y, en el vallado, hay colgados decenas de palitos en cruz.

Ya ante el monumento del Monte do Gozo salta la decepción: se divisa la ciudad, pero no las tres torres de la catedral. Las tapa el eucaliptal de la ermita. Al alejarse al prado, se alzan en hilera. Abajo, el albergue del Monte do Gozo tiene pinta de complejo fantasmal, casi abandonado. Fernando Márquez y Fernando Mambrona durmieron allí. Eligen literas de la Xunta porque van a la aventura sin reservar. En O Gozo, sobraban camas. «Éramos cuatro y sin restaurante, salimos de noche a por bocadillos», dice uno.

 Tras el viaducto de la autopista AP-9, comienza un laberinto de cruces y una acera enlosada. Un cartel de Santiago da la bienvenida cubierto de pegatinas y frases de ánimo. ¿Deterioro del Camino? A decir verdad, los marcos de los kilómetros están pintarrajeados con deseos de paz. La senda por San Lázaro transcurre por pavimento agrietado, con adoquines levantados o mobiliario roto, barullo de coches, y pizzerías y terrazas. Se apostó por meter cemento en vez de plantar un túnel vegetal que imitase al Camino. Pero aunque la última milla pasase junto a una chatarrería con neumáticos ardiendo, al peregrino le da igual. Solo piensa en llegar. Al cruzar Fontiñas da pena ver flacos arbolitos de jardín en vez del bosque de carballos y castaños típicos de la ruta. En la rotonda de Os Concheiros hay confusión con las flechas amarillas, pues los anuncios de albergues las imitan. La esquina crea un punto ciego y despista.

 LO PEOR  1. Señales confusas. Proliferan señales amarillas, incluso de negocios privados. Hay puntos ciegos en la rotonda de Fontiñas. 2. Papeleras rebosantes. En el Monte do Gozo la basura desbordaba el contenedor. Dejadez. 3. Máquinas de «vending».  Las expendedoras de bebidas solo funcionan ante casas rurales.

 LO MEJOR  1. El abrazo del Apóstol. Finaliza esta ruta de reflexión y búsqueda personal con un gesto simbólico. Electrizante. 2. El último kilómetro. Bien cuidado por Bonaval. Los peregrinos apresuran el paso al asomar las torres en la calle. 3. Plaza del Obradoiro. Enclave singular donde los mochileros se tumban rendidos y felices.

COMPAÑEROS DE VIAJE. Paolo, de Milán (Italia), sufre el llamado mal del Camino. Con casi 70 años, peregrinó desde Roncesvalles. El paso francés fue cortado por nieve. Es su tercer viaje. Se apoya en un palo y cojea. Va sin prisas: «Soporté nieve, ventisca y lluvia durante un mes. ¡Qué más me da llegar una hora tarde!». Una amiga le dijo: «Paolo, tú sufres el mal del Camino. Terminas y, años después, una voz te llama para que vuelvas».

Lágrimas de emoción al abrazar al Apóstol

Andamios y lonas impiden admirar la catedral y el ruido de rebarbadoras perturba la paz

Texto: E.V.PITA
Publicado en La Voz de Galicia el 01/04/2018

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https://www.lavozdegalicia.es/noticia/galicia/2018/04/01/lagrimas-emocion-abrazar-apostol/0003_201804G1P8993.htm

A solo mil pasos se divisa la Berenguela y los peregrinos dan gritos, saltan o corren a abrazarse.

La bajada por Os Concheiros hasta Santo Domingo de Bonaval está bien cuidada. Es un barrio vivo, con terrazas, cajas de fruta en la calle, coches en doble fila..., pero que conserva la esencia de un casco histórico propio del Patrimonio de la Humanidad. Los anuncios de los negocios carecen de aire medieval. En el cruce de San Pedro, el médico de Singapur da un grito y salta al asomar entre los tejados la torre del Reloj o Berenguela de la catedral. El italiano Paolo acelera la marcha bajando por Bonaval, donde deslucen unos contenedores. Ante el bar Porta do Camiño, una universitaria mexicana que llegó adelantada corre a abrazar a su amiga recién llegada. Lloran emocionadas y ondean felices su bandera tras cinco días a pie. Pasada la plaza de Cervantes, se acelera el pulso.

Por la cuesta de Huertas sube un peregrino alemán que se arrastra a la pata coja dolorido con sus vaqueros rotos. Rehúsa una ambulancia y sigue solo como puede los últimos metros a la catedral. Muchos caen agotados en la plaza del Obradoiro tras admirar la fachada barroca, cubierta con andamios hasta la mitad de las torres, ya limpias.

Para obtener la compostela, el romero debe presentar su credencial en la Oficina de Atención, en la calle Carretas, una trasera del Hostal de los Reyes Católicos. Hace 25 años, la oficina era atendida por don Jaime, ya fallecido, quien preguntaba a cada romero las razones de su viaje antes de expedirle el documento que certifica su peregrinaje. Ahora, el mostrador recuerda a una sucursal bancaria. Los caminantes hacen cola y un marcador electrónico da número de ventanilla para poner el último sello, el de la catedral. La compostela se da gratis y por motivos religiosos o espirituales. No vale alegar solo turismo o deporte, la pueden denegar. El nombre de pila va en latín. Por tres euros dan un certificado de la distancia recorrida. Las siete etapas a pie del chequeo de La Voz preveían 157,5 kilómetros, pero el certificado lo eleva a 165 por la nueva medición. Lo cierto es que los marcos de O Cebreiro carecen de kilometraje.

 En la oficina de atención al peregrino Lisa y sus alumnas alemanas aguardan cola, felices de llegar. La profesora ya obtuvo un certificado de 800 kilómetros. Quieren ver algo de la Semana Santa gallega. Al lado, Kate Matthews espera por su madre Sonia, que busca recuerdos para llevar a Seattle. Está más animada tras caminar con su hija.Por Cervantes, bajan las erasmus milanesas Camila y Elena y cuentan que madrugaron mucho para llegar a tiempo al botafumeiro y grabarlo en vídeo. Tuvieron suerte, no siempre se ve. En la catedral registran las mochilas y los bolsos. Las fotos, sin flash. «El domingo llegaron 800 peregrinos. Es mucho», dice el vigilante. Dentro huele a incienso y se oyen martillazos y rebarbadoras. Es por las obras de rehabilitación del pórtico de la Gloria, tapado con lonas. Abdón Díaz, de Ciudad Real, que completó su quinto camino, esta vez solo, y Sergio Álvarez, pamplonica que lo hizo a plazos en dos años, abrazan felices al Apóstol y visitan la tumba. Pagaron casi 20 euros por cama y 10 por un menú del peregrino. Pocos bares dan ese descuento. Una hostelera replica con sorna: «Peregrino o no, pagas lo mismo en Santiago, tanto si llegas a pie como en avión».

«Llegamos de primeros y nos dieron una comida gratis»

La Oficina de Atención al Peregrino invita a ese menú a los diez primeros que llegan cada día a Santiago

Texto: E.V.PITA
Publicado en La Voz de Galicia el 01/04/2018

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https://www.lavozdegalicia.es/noticia/galicia/2018/04/01/llegamos-primeros-dieron-comida-gratis/0003_201804G1P8994.htm

 En un lateral del Hostal de los Reyes Católicos, bajando hacia Huertas, está el restaurante Enxebre. Un cartel anuncia un menú do Camiño especial para el peregrino por 18,5 euros que incluye cremas de verduras o pescado. Pero algunos comen allí gratis. En la Edad Media, este edificio noble era un hospital y hasta hoy perdura la tradición de dar la bienvenida con una comida a quienes muestren su compostela. La Oficina de Atención al Peregrino invita a ese menú a los diez primeros que llegan cada día a Santiago. Fue el caso de los zaragozanos Fernández Márquez y Fernando Mambrona.
Hicieron el Camino Primitivo en medio de la borrasca Hugo, el sendero se inundó y se metieron a ciegas por un vial hasta Palas de Rei.

«Nos cobijamos en una parada de bus en medio del monte», dice uno. Otro día, anduvieron 37 kilómetros hasta el Monte do Gozo. «Llegamos de los primeros a Santiago a poner el sello y pedir la compostela y nos dijeron que nos daban una comida gratis de 12.50 a 13.50 horas», afirma. Muestran en su móvil fotos de las viandas. Siguen camino a Fisterra, fin del mundo.

 MOCHILAS Y SUVENIRES
En San Marcos, el guía Álex Porras preguntó si La Voz halló lo que buscaba en el Camino. La respuesta: «Contamos lo que hay». Cumplida la misión, solo resta recoger la mochila y comprar un recuerdo. Otero Bike Park tiene una consigna de equipajes de peregrinos en la fuente de Os Concheiros, donde lavan y envían bicis y paquetes. El albergue The Last Stamp recoge mochilas transportadas por taxis desde Pedrouzo pero cobra comisión si no son clientes. Cerca de la plaza de Galicia, la dependienta de una pastelería vende una tarta de Santiago: «Si está nublado, la gente viene».