jueves, 1 de noviembre de 2012

Santorini, la isla del Egeo que vive peligrosamente sobre el volcán

Publicado el 21 de septiembre del 2012

ISLAS CÍCLADAS

Santorini, la isla del Egeo que vive peligrosamente sobre el volcán


Los pueblos del extremo sur de las Cícladas viven bajo la amenaza latente de un volcán sumergido que crece 14 centímetros al año

UN CRÁTER EN EL EGEO. La puerta de una casa deja ver, en el horizonte, una isla volcánica que permanece activa desde 1950. Esto no ha espantado a los turistas, que conviven con los paisanos e incluso se bañan en las aguas ricas en minerales sulfurosos del volcán que emergen del mar

E. V. PITA

 Los griegos antiguos hablaron de una avanzada civilización llamada La Atlántida que desapareció tragada por las aguas. Algunos la situaron en Canarias, pero cuando el visitante se aproxima navegando a la isla griega de Santorini se siente inquieto y desasosegado, y presiente admirado que acaba de adentrarse en la patria de los atlantes. Y en la ladera norte, originariamente Thera, los arqueólogos hallaron ruinas de un poblado minoico. Está probado que hace 3.600 años una brutal explosión del cráter causó un maremoto.
Sobre el horizonte del mar Egeo asoma una muralla de tierra que se abre de cuajo partida por dos altos acantilados tipo El señor de los anillos, que dan paso a una laguna interior rodeada de montañas de 300 metros de altura. En medio sobresale una isla, con piedra de lava solidifi cada entre la que escapan fumarolas. El olor a azufre y sulfuros fl ota en el aire. Si el forastero mira hacia la cima de los acantilados,atisbará pueblos blancos de cúpulas azules.
Y si posa la vista en la falda se topará con grandes cruceros de lujo que vomitan miles de turistas cada día, a los que suben en mulas a los pueblos para presenciar uno de los atardeceres más bellos del mundo.
Sobre la cima, el turista comprende asombrado el lugar tan peligroso en que ha posado sus pies. Los pueblos se asientan sobre montañas que forman un círculo y este es, ni más ni menos, el borde de la boca del cráter, o lo que es lo mismo,la laguna es una caldera inundada. La ínsula interior se formó con la lava solidificada que arroja un volcán sumergido. Un fenómeno similar al que vivió en el 2011 la isla canaria de El Hierro.
Baños en azufre Una barcaza lleva a los turistas de excursión a la isla volcánica que emergió en 1950.
Ahora, varios movimientos sísmicos han despertado de nuevo el temor. La actividad medida por los científicos revela que otra chimenea emerge de la laguna a razón de 14 centímetros por año y, en los últimos días, dio un aviso.
Pero eso no parece asustar a los turistas, a juzgar por los cientos que se apuntan a diario a conocer esta isla de paisaje lunar y lava negra apilada. Las plantas secas son el único testimonio de vida que queda. Los más atrevidos meten los pies en agujeros, de los que salen fumarolas. Al pasar la mano,se siente el calor que emana de las profundidades. Otras fosas, de acceso prohibido,están cubiertas de un polvo amarillo que delata al azufre. La visita estrella es el baño en las aguas termales,donde recalan veleros y yates. Las rocas teñidas de naranja dan idea de qué tipo de minerales fl otan allí pero los turistas caen en la tentación de darse un chapuzón a 40 grados.

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