Mostrando entradas con la etiqueta Oporto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Oporto. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de octubre de 2017

"El viaje en tren de Vigo a Lisboa tarda 25 minutos menos que a Madrid pese a hacer transbordo" (2017)

El viaje en tren de Vigo a Lisboa tarda 25 minutos menos que a Madrid pese a hacer transbordo


Es posible cubrir la ida y vuelta el mismo día entre la urbe gallega y la capital lusa gracias al enlace rápido en Oporto

Autor: E. V. PITA 
Fecha de publicación: 7 de agosto del 2017
Publicado en La Voz de Galicia (edición Vigo, página local 1)

Link a la noticia original:
 
Saborear un café y un pastel de natas en el Parque de las Naciones de Lisboa está a cinco horas y 25 minutos en tren de Vigo. Para ir a beber una caña a una terraza de la madrileña Plaza de Castilla se tarda más: sobre seis horas.Lisboa y su área metropolitana, que reúnen a casi tres millones de habitantes, ya están más cerca de Vigo que Madrid en los viajes en ferrocarril. El trayecto a la capital de Portugal dura menos de seis horas a pesar de que el pasajero debe esperar 30 minutos en la estación de Campanha, en Oporto, a hacer el transbordo. Por contra, Madrid, está como mínimo a 5 horas y 49 minutos de Vigo con el Alvia, aunque solo en el trayecto de vuelta. Saliendo de Guixar, el viaje se prolonga a seis horas y cuarto. Cuesta 56 euros y parte a las 8.49 horas. En la Meseta, el Alvia roza los 300 kms. /h pero en muchos tramos gallegos no pasa de 80.Varias claves explican por qué Lisboa queda más cerca de Vigo que Madrid a pesar de que Portugal carece de AVE. La explicación más fácil es que la distancia de Vigo a la capital lusa es menor. Distan 471 kilómetros porque el itinerario ferroviario da un rodeo por la costa del norte de Portugal mientras que Madrid está alejada 590 kilómetros, un 25 % más de trayecto. Hay margen para recortar los tiempos a medida que los trenes rápidos lusos, los Alfa Pendular, se acerquen a Valença. Pero todo apunta a que la tardanza para llegar a Madrid no se debe a su mayor distancia sino a la dificultad para salir del sur de Galicia. El Alvia tarda una hora y 25 minutos en llegar en Ourense porque una vieja vía. Los más rápidos desde Vigo emplean casi cinco horas en entrar en Zamora. Allí empieza la alta velocidad y solo resta hora y media de viaje a la estación de Chamartín. El billete usado se puede validar para seguir gratis en un tren de cercanías a Atocha. Los tiempos se recortarán más porque las obras del AVE avanzan hacia Sanabria.

El viaje a Portugal tiene la ventaja orográfica de que discurre a lo largo de una gran planicie sin montañas ni túneles. El trayecto entre la estación de Vigo-Guixar y Oporto lo cubre el Tren Celta, un obsoleto camello bautizado así por los universitarios de Santiago por su lentitud. Los extranjeros, muchos peregrinos o viajeros que van al aeropuerto luso, se escandalizan por la obsolescencia de este convoy internacional. Los asientos están renovados pero el motor hace ruido.El Celta cuesta casi 15 euros y sale por la mañana hacia Oporto y solo se detiene en Valença, Viana do Castelo y Nine. Tarda dos horas y 24 minutos. Es más lento que el coche pero ahorra una hora de viaje por el norte de Portugal respecto a los convoyes regionales. La única vía ferroviaria es la tendida por la orilla del Miño y la costa, de bellos paisajes. No hay ruta interior vía Braga. Un inconveniente del Celta es que su última parada es Oporto-Campanha, alejada del centro aunque conectada por metro con el aeropuerto Sá Carneiro. El viajero que va a hacer turismo debe gastar 1,40 euros para ir en cercanías a la terminal de Sao Bento.El transbordo para Lisboa se hace en Oporto-Campanha pero Nine cobra importancia porque es la primera parada del Alfa Pendular, el tren veloz que llega en tres horas a la capital lusa.A 217 kms./h. y con wifi gratisLa ventaja de Campanha es el fácil transbordo a los trenes veloces Intercidades y Alfa Pendular que van a Lisboa. Este último supera los 217 km/h y un billete a la estación de Oriente, en el Parque de las Naciones, cuesta 30 euros en segunda clase. El viaje del Douro al Tejo dura dos horas y 35 minutos y los vagones de primera y segunda clase dan servicio de wifi gratuito con potencia para chatear por WhatsApp. 

A Lisboa incluso se puede ir y volver en el mismo día en ferrocarril desde Vigo. El Tren Celta llega a las 10.18 horas a Oporto y a las 10.52 sale un Intercidades que entra en Lisboa-Oriente en tres horas. En total, el viaje desde Vigo dura 5 horas y 50 minutos, casi lo mismo que en coche. Pero dobla el tiempo que le llevaría a un pasajero de avión subir al aeropuerto de Peinador, facturar y volar a la capital lusa.El viaje de vuelta acorta los tiempos a cinco horas y media. 

El Alfa Pendular de las 16.09 de Lisboa-Oriente llega a las 18.48 a Oporto, con un margen para subir al Celta de las 19.10, que llega a Vigo a las 22.34 horas debido al cambio horario entre países. Algunos viajeros piden que el Tren Celta no termine en Vigo, a donde llega en plena noche, y que continúe a Santiago de Compostela o que otro convoy espere para trasladarlos a la capital gallega.Pasajeros que llegan desde Oporto piden que el Tren Celta siga a Santiago en vez de terminar en Guixar 5 horas, 25 minutos

De Lisboa a Vigo-Guixar

El Alfa Pendular sale de Lisboa-Oriente a las 16.09 horas y llega a Oporto-Campanha a las 18.44. 

El Tren Celta sale a las 19.10 y llega a las 22.34 a Vigo (una hora más por el cambio horario).

 Precio total: 45 euros. 

Duración del viaje: 5 horas, 49 minutos

De Madrid a Vigo-Guixar

El Alvia sale a las 16.25 de Chamartín y llega a Vigo a 22.14. 
El billete vale 56 euros (turista).

miércoles, 31 de diciembre de 2014

"Lo que Vigo soñó, Oporto lo logró" (2014)

31 diciembre de 2014
Título: Lo que Vigo soñó, Oporto lo logró
E.V.Pita
La Voz de Galicia, Vigo
Lo que Vigo soñó, Oporto lo logró. Hagamos un repaso. Hace 15 años, la Xunta planeó tender un metro ligero en Vigo, proyecto que se pudre en un cajón. En cambio, Oporto dispone de tramos subterráneos que unen su ferrocarril con el aeropuerto de Sá Carneiro. Un transporte intermodal del que carece Vigo, que ni tiene conectados las terminales de tren y bus con el aeropuerto de Peinador ni logró arrancar el transporte metropolitano.
Otro sueño de Vigo fue conectarse con múltiples destinos por avión. Las operadoras han mejorado su oferta en Peinador pero no es competencia para Oporto ni en precios ni en abanico de destinos. Para volar a Alemania, Bruselas o Italia hay que pasar por Oporto, Santiago o Madrid.
Un sueño más mundano fue montar un Ikea en Puxeiros. Hubo negociaciones pero si hoy alguien quiere comprar muebles suecos debe pagar la autopista a Oporto o A Coruña.
Otro plan fue rehabilitar el Casco Vello. Alguna batalla se ganó al emplazar allí sedes oficiales pero hoy O Berbés se cae en ruinas en vez de explotarlo turísticamente. Los cruceristas del Oasis of the Seas avistan desde sus tumbonas una caótica ciudad vieja con fachadas desconchadas. Nada que ver con las casas recién pintadas de la Ribera del Douro donde sus bodegas hacen negocio. Oporto puso en marcha una ópera, aquí casi quiebra la gestora del Auditorio. Vigo no ha levantado ni un solo kilómetro de carril bici a pesar de humanizar cientos de calles mientras que la ciudad lusa tendió uno hasta la playa de Matosinhos, donde se construye una moderna terminal de cruceros. Tampoco salieron adelante la biblioteca estatal ni la Cidade da Xustiza, pese a que había dinero. Al menos, Vigo dispondrá de AVE antes que Oporto... aunque no sea un tren directo y la estación se quede a medias.