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sábado, 28 de septiembre de 2013

"Mochileros en Inter Rail" (2000)

Publicado en enero de 2000

La Voz de Galicia / Sección Sociedad

Más de medio millar de mochileros de la comunidad recorrieron el continente con el billete Interrail
Los jóvenes gallegos, entre los españoles que más viajan en tren por Europa
Más de medio millar de jóvenes gallegos cargaron sus mochilas durante 1999 y se lanzaron a la aventura para recorrer Europa en ferrocarril con un único billete Interrail, según datos facilitados por Grandes Líneas de Renfe. Esta modalidad de viaje, promovida por un consorcio de compañías ferroviarias, permite viajar con un billete intransferible por una veintena de países europeos, repartidos en ocho zonas, durante 20 días a un mes con todas las paradas que se quiera. En 1999, 140.000 europeos, de 18 a 26 años, usaron este bono por ser ideal para hacer turismo barato. De
éstos, 11.000 eran españoles y 550 gallegos.
Autor : E.V.Pita

Son fácilmente reconocibles. Se apiñan en los andenes, cargados con mochilas, con su inseparable botellín de agua, su esterilla, su cara de sueño y el bolsillo vacío. Cada año, 140.000 mochileros europeos viajan en tren por Europa, y la tercera parte de ellos elige España como uno de sus itinerarios favoritos. Los españoles, por su parte, también salen cada vez más a conocer Europa a precio de saldo y vivir todo tipo de aventuras entre el Cabo Norte, el Mar Negro y el desierto
del Sahara.
En los últimos años, esta modalidad de viaje se ha hecho más popular entre los jóvenes españoles. De hecho, en 1995 se habían adquirido 8.136 billetes en España mientras que en 1999 se superó el techo de los 11.000, lo que supone un incremento del 40% en espacio de cuatro años. Una de las modalidades que más ha crecido, un 52%, es el billete para mayores de 26 años, más caro pero que abre las puertas a muchos jóvenes empleados que no pudieron realizar el viaje cuando eran estudiantes y carecían de dinero.
Los mochileros de la comunidad autónoma gallega son los quintos de España que más viajan en tren por Europa. Los madrileños encabezan la clasificación, con la compra del 39% de los billetes en España, seguido de catalanes (31%), vascos (7%) y andaluces (6%). Galicia adquiere el 5% de los 11.000 billetes que Renfe vendió en España. La mayoría corresponden a residentes en la provincia de A Coruña (3%) y Lugo (1,2%).
Las preferencias de visitas a países siguen siendo Francia y los Países Bajos debido a que por precio módico —sólo se debe pagar una zona por 31.450 pesetas— se pueden visitar París, Bruselas, Luxemburgo y llegar a Amsterdam, la Venecia del Norte y uno de los destinos más atractivos para los viajeros. El 38% de los mochileros prefiere esta opción porque es la más barata mientras que otro 25% decide estirar un poco el bolsillo y gastar dos zonas, que le permite hacer un minicircuito por Europa Central a un precio de 41.600 pesetas. Las tarifas se incrementan entre un 30% y un 50% para los usuarios mayores de 26 años. Al coste del billete hay que añadir los suplementos en trenes especiales como el Eurostar del túnel del Canal de La Mancha, el ICE alemán, los IC italianos o el TVG francés.
A estos gastos hay que sumar el alojamiento, normalmente en albergues de juventud, homologados
por Youth Hostel,  que cuestan de 2.000 a 3.000 pesetas por noche.

Cuando la cama es un andén 
Los mochileros más atrevidos duermen en los andenes de las estaciones o en las butacas de los
vagones en los recorridos nocturnos, lo que les permite ahorrar dinero y tiempo en los desplazamientos.
De esta forma, en una noche pueden trasladarse en tren de París a Amsterdam, por ejemplo. El billete global, que da libertad para moverse por toda Europa durante un mes, es adquirido por la quinta parte de los mochileros debido a su elevado precio, que oscila entre 54.080 y 75.875 pesetas dependiendo de la edad.


Jóvenes con hijos
Renfe también acaba de admitir a menores, de 4 a 12 años, y de 12 a 18, lo que abre el camino para que lo utilicen parejas jóvenes con hijos. En el año 1999, en toda España sólo recurrieron a esta fórmula cuatro niños. El 80% de los usuarios tienen edades comprendidas entre 12 y 26 años, mientras que el 20% supera los 26. Renfe cuenta como anécdota que el viajero de Interrail con mayor edad de España en 1999 tenía 66
años.
La zona de Alemania, Austria y Suiza es la segunda más demandada por los españoles, posiblemente porque es la ruta que recorren los mochileros procedentes del Levante.
A nivel europeo, los españoles ocupan el cuarto lugar por este tipo de viaje. Un ranking que es encabezado por Italia, que adquiere el 15% de todos los billetes. Le siguen Gran Bretaña y Alemania. Después de España (8%), los suizos, noruegos y suecos son los más viajeros. Lo que está claro es que uno de cada nueve mochileros es italiano, que normalmente viaja en grupo y acompañado de sus inseparables guitarras.

«El trayecto de Galicia a la frontera es el más lento»
Manuel, un joven coruñés que realizó tres viajes con el billete Interrail, explica que este sistema «vale como experiencia» y considera que es más barato que el transporte convencional.
Según relata este mochilero, viajar en tren por Europa es relativamente rápido, no es necesario esperar en la frontera y tampoco se sufren las colas del aeropuerto.
Dicho joven recorrió en una ocasión toda Europa con un billete de Interrail global, válido para un mes. La segunda vez utilizó la misma fórmula, para mayores de 26 años, para visitar a unos amigos en Bruselas y luego continuar hasta Milán por motivos profesionales. En el tercer viaje, el mochilero hizo turismo por los castillos de la Selva Negra durante una semana después de acudir a una conferencia cerca de Berlín. Con este sistema «se conoce a mucha gente, tanto nativos como otros mochileros extranjeros». Estos últimos
suelen ayudarse los unos a los otros, por lo que nunca se sienten solos.


Inconvenientes
Manuel ve dos inconvenientes en el Interrail. Uno de ellos es la lentitud de transporte entre Galicia, «que queda desmano», y la frontera de Irún o Barcelona, que supone 20 horas de viaje. Al menos, una jornada se pierde durante este trayecto. «Una vez en Francia el viaje es muy rápido», afirma el mochilero.
El segundo inconveniente son los suplementos de algunos trenes rápidos, que pese a no ser elevados encarecen el billete Interrail.
«En Alemania había tantos recargos por reserva que era difícil encontrar uno sin suplemento», afirma.
Los mochileros también utilizan trucos para encontrar sitio en el tren y evitar el pago de suplemento
por reservar asiento.«Cuando el tren llega al andén tienes que correr en dirección a los vagones de cola, que suelen ir vacíos.Así te aseguras sitio donde quieras», afirma. Respecto a la seguridad del viaje, Manuel señala que no ha sufrido ningún robo pero dice que «si te despistas te roban la mochila».

Ideas para Inter Rail

Ideas para Inter Rail 


Galicia podría atraer a los 32.000 extranjeros que recorren España en verano en ferrocarril
Cada verano, 140.000 jóvenes mochileros europeos y otros tantos americanos recorren Europa en tren con los billetes InterRail y Eurorail. Duermen en los andenes de las estaciones y no se separan de su
botella de agua. Unos 32.000 interraileros extranjeros visitan la península ibérica cada año y se mueven en tren por Barcelona, Madrid y Lisboa. Galicia podría ofrecer refugios gratuitos, al igual que los peregrinos, y libre acceso a Internet para atraer a estos mochileros, futuros turistas. Valencia ya lo hace.


Autor : E. V. PITA

El mochilero es el turista de alpargata que menos gasta durante los 5.000 kilómetros que recorre de media. Según una encuesta de la compañía ferroviaria gala SNCF, un tercio de los 12.500 interraileros españoles (400 gallegos) viajan a Francia, Bélgica y Holanda. Uno de cada cuatro extranjeros elige España.
Duermen en vagones para ahorrar el alojamiento y nunca visitan una ciudad más de tres noches (las reglas de los albergues lo impiden).
En cierto modo, se asemejan a los peregrinos. Desayunan en París, almuerzan en Bruselas y cenan en Amsterdam. Comen bocadillos de supermercado y beben agua, el presupuesto no permite lujos. A veces, pasan hambre y sueño y su único souvenir es una camiseta de recuerdo. Pero tienen
un mes de vacaciones para visitar Escandinavia o las islas griegas, una noche en la cubierta del ferry y otra tirado en un andén. Los sufrimientos no importan: son jóvenes y
quieren ver mundo. Aunque parezcan pedigüeños, necesitan ahorrar 100.000 pesetas para pagar billete y gastos. Así que no todos se lo pueden permitir. La mayoría son estudiantes de familia de clase media-alta que, al finalizar sus estudios, emprenden una aventura por Europa. Otros trabajan y ahorran. El día de mañana, cuando sean adultos y tengan poder adquisitivo, volverán con sus hijos a sus lugares preferidos de juventud, y podrán permitirse buenos restaurantes y hoteles de lujo. Los mochileros de hoy son los turistas del mañana.

No es ningún secreto que Galicia queda fuera del circuito InterRail, pese a ser ruta de regreso desde Portugal. Los extranjeros recorren 2.000 kilómetros en España y visitan cuatro ciudades. La mayoría recala en Barcelona o Madrid. Peter Freisberg, alemán famoso por su web sobre InterRail, llegó a Barcelona pero como hacía mucho calor regresó el mismo día al Pirineo francés. En vista de esto, las visitas a Galicia, a mil kilómetros de la frontera, son raras. Pero podría aprovecharse el tráfico a Portugal. Todo cambiaría si se sigue el ejemplo de la ciudad noruega de Thromheim, que tiene albergue gratis. Para un mochilero,
recorrer 500 kilómetros en una noche no es nada si el premio es un lugar para descansar y asearse.
Sólo ocho albergues juveniles de la Xunta están integrados en la International Youth Hostel Federation (IYHF), y no se prevé crear más. Los mochileros acuden a esta red porque los hoteles cumplen requisitos de higiene y seguridad (el precio oscila entre 1.500 y 3.000 pesetas) y agradecen que se ubiquen cerca de las estaciones para encontrarlos rápido, descargar la mochila y disponer del día para visitar la ciudad. Pero
los gallegos no ofrecen estas comodidades.
En A Coruña hay dos, en Sada y Gandarío, a 20 kilómetros de la capital, y en Vigo, el refugio queda alejado de la estación.
La propuesta sigue el modelo danés. La estación central de Copenhague ha habilitado un refugio gratis
para mochileros que siguen camino hacia Suecia o Alemania. Pueden descansar, ducharse con monedas
o tomar bocadillos. No está permitido pernoctar. La capital danesa es escala obligada, los mochileros gastan
sus coronas de día y, de noche, continúan viaje. En Valencia, la asociación Camino y Renfe ofertan un refugio con descuento del 50% y acceso libre a Internet. La red es clave porque muchos mochileros chatean
con amigos o reservan alojamiento a través de Internet.